Documento de los organismos de derechos humanos de Mendoza a 50 años del golpe genocida

24-03-2026 | Compartimos el texto, el archivo descargable y las transmisiones en vivo por redes sociales del documento que fue leído en el acto final de la marcha. En una jornada histórica, fueron cincuenta mil las personas que marcharon en Mendoza. La consigna principal fue «Hacer memoria. Organizar la rabia», acompañada de un sostenido «¡Memoria completa es que digan dónde están!» en alusión y respuesta al negacionismo y apología del genocidio que aún circula entre voces oficiales y públicas.

Documento Organismos de DDHH – Mendoza, 24 de marzo de 2026

A 50 años del golpe genocida

Compañeros, compañeras y compañeres, hoy se cumplen 50 años del inicio formal del plan genocida en nuestro país. Como todos los 24 de marzo, nos hacemos presentes en cada rincón de la Argentina, reuniéndonos y marchando para reafirmar nuestro compromiso —cada vez con más fuerzas— de sostener la irrenunciable lucha por la defensa de los derechos humanos. Hacer memoria y organizar la rabia es una tarea fundamental en este contexto tan atroz.

Hace 50 años, el poder económico y las FF. AA. perpetraron un genocidio. Un plan sistemático que era imposible sin la colaboración de sectores eclesiásticos, civiles y judiciales. Hubo censuras, persecuciones, ejecuciones y fusilamientos masivos. Atacaron con torturas en centros clandestinos de detención. La violencia sexual fue utilizada como una forma ensañamiento y disciplinamiento sobre miles de compañeras. Miles de expulsiones de trabajos y lugares de estudio; centenares de miles de argentinos y argentinas exiliadas e insiliadas. Secuestros, retenciones ilegales, desaparición de 30000 compañeros y compañeras; y el robo de más de 500 niños y niñas como «botín de guerra”, entre otros tantos crímenes de lesa humanidad cometidos.

Todo este horror aplicado por el poder de turno y sufrido por nuestro pueblo garantizó la reorganización social necesaria para el desarrollo de un plan económico que tuvo como objetivo vaciar las riquezas de nuestro suelo, pulverizar nuestra soberanía y hundirnos a los designios de un imperio ávido de someter —aún más— a los pueblos de nuestra América Latina ¡Después de 50 años, las similitudes son alarmantes! El gobierno nacional está decidido a imponer un régimen que garantice el modelo de sociedad que pretende. El avasallamiento a la vida democrática, el desmantelamiento y la destrucción de los derechos conquistados son algunas de las herramientas que implementan con creciente intensidad en todos los órdenes de la vida política y social.

Al igual que en la dictadura, el endeudamiento vuelve a instalarse como política de Estado. En este contexto, la sumisión a las directivas del Fondo Monetario Internacional se traduce en la implementación de un conjunto de medidas de ajuste que el gobierno aplica a rajatabla. Entre tantas, se encuentran la reducción de haberes y pensiones a las personas más desprotegidas; el desfinanciamiento de la educación y la ciencia —¡lo que quieren es un pueblo ignorante!—; también la expoliación de nuestros recursos naturales, con la consecuente destrucción del ambiente y contaminación del agua. Estas políticas son parte central de un plan de extinción silencioso, pero cuyos efectos ya son visibles y afectan de manera directa a amplios sectores de la sociedad. En ese marco, ¡no olvidamos que en nuestro país, han puesto en venta el agua! Por eso, ¡seguimos defendiendo la Ley de Glaciares!

El Estado persigue y reprime a quienes debería cuidar. Cada semana las y los jubilados son gaseados y golpeados, mientras se constituyen en uno de los sectores más empobrecido y perjudicado. Limitar el acceso a sus remedios es un claro plan de exterminio que evidencia el goce de la crueldad de este gobierno. Situación similar sufren las personas con discapacidad y sus familiares. El recorte de las pensiones y prestaciones vuelve imposible sostener sus tratamientos y sus condiciones mínimas de vida. Plata hay, aunque vociferen lo contrario. Basta ver la escandalosa corrupción de funcionarios que se llenaron los bolsillos cobrando coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad ¡Son unos corruptos!

Sin embargo, estos no son los únicos colectivos atacados ferozmente, la pobreza se agudiza y la situación se torna insostenible. La medición multidimensional realizada por el Observatorio de la Deuda Social en Argentina indicó que, en 2024, el 67,5% de la población era pobre. Si se incorpora la información sobre las personas con ingresos cercanos a la línea de pobreza, las cifras aumentan hasta un 74,1% de los hogares, que equivale al 81% de personas según informó la CELAG. Estas cifras contrastan con los datos oficiales difundidos por el INDEC. En este contexto, las niñeces y adolescencias continúan siendo uno de los sectores más afectados, frente a lo cual la gestión de Javier Milei impulsa como respuesta un nuevo Régimen Penal Juvenil. Una iniciativa punitiva centrada en la baja de la edad de imputabilidad a los 14 años. ¡Lejos de garantizar sus derechos, les garantiza el castigo! La situación de las personas en condición de calle refuerza este diagnóstico: ¡la miseria es planificada!

Desde que asumió Milei, en Argentina, cierran 30 empresas por día. El derrumbe afecta a casi todos los sectores de la economía. En total, ya bajaron la persiana 22608 fábricas y compañías. Trabajadores y trabajadoras son despedidos a diario, dejando a miles de familias sin sustento para poder vivir. A este escenario se incorpora otra orden del FMI, una Reforma Laboral que presenta un grave retroceso en materia de derechos y que beneficia únicamente a la casta real.

Los discursos de odio contra las mujeres y el colectivo LGTIBQ+ no se quedan sólo en lo discursivo, sino que están acompañados de una política de vaciamiento con consecuencias fatales. Entre enero y febrero de este año se registraron 43 femicidios en nuestro país, cifras que incrementan al contemplar los intentos denunciados. Al menos 23 niños y niñas quedaron sin sus madres. El colectivo LGBTIQ+ ha sido objeto de ataque sistemático por parte del presidente. A las condiciones de vulnerabilidad de sus vidas se adhiere la violencia de la que son víctimas: ¡93 crímenes de odio fueron ejecutados en 2025!

En sintonía, estamos sufriendo como país la entrega de nuestra soberanía al poder económico extranjero como nunca antes. Y de esta situación, hay responsables y cómplices: la adormecida CGT con su inadmisible pasividad ante el ataque a la clase trabajadora; diputados, diputadas, senadores y senadoras que se venden a cada oferta que les resulta conveniente; y gobernadores que asumen acuerdos desconocidos para los pueblos de sus provincias y que fortalecen a una política que nada tiene que ver con sus necesidades. Ante esto, ¡no podemos, no queremos mirar para otro lado! Estamos acá para ejercer la defensa de los derechos humanos y para denunciar a todos y cada uno de los sectores que participan de esa entrega ¡la patria no se vende, la patria se defiende!

En lo que refiere a políticas de memoria, las medidas regresivas adoptadas desde 2024 son alarmantes. Desde el retorno de la democracia, con vaivenes, nuestro país se consolidó como referente en la lucha contra la impunidad y la garantía de los derechos humanos. No obstante, el gobierno decidió reducir el papel del Estado en investigaciones por crímenes de lesa humanidad; obstruir el acceso a archivos de la dictadura; y, debilitar los mecanismos de reparación y apoyo a las víctimas. De igual modo, desmanteló instituciones dedicadas a la memoria, lo que acompañado por sus discursos negacionistas y los rumores sobre posibles indultos a militares condenados constituyen un claro retroceso y violación a los derechos por la verdad y la justicia.

¡Lo venimos denunciando, el discurso y las acciones de Milei y compañía representan prácticas fascistas! Estos se enlazan directamente con la política de ultraderecha que está abatiendo al mundo entero. Por ello, su insistente apoyo y alianza con genocidas como Netanyhaju y Donald Trump que simbolizan el régimen de carácter depredador que aplica este gobierno. Ante esto, ¡repudiamos las acciones imperialistas sobre los pueblos de Venezuela, Cuba, Palestina, y el ataque criminal sobre el pueblo Iraní!

Por su parte, Alfredo Cornejo se asocia y actúa de forma coordinada con el gobierno nacional para destruir derechos ya adquiridos y consagrados en nuestra Constitución Nacional. Se valen de minar —cada vez más— a esta democracia debilitada. Tanto los decretos de Necesidad y Urgencia y los constantes vetos presidenciales como la represión que sufren las compañeras y compañeros que denuncian y ponen el cuerpo en la sagrada lucha por la defensa del agua, son un reflejo del régimen que aplican. Apelan a prácticas fascistas, simbólicas y de acción directa. El castigo físico, la persecución, la detención en espacios públicos como la Legislatura de Mendoza y la cárcel a las y los militantes son las respuestas ante el reclamo genuino por la defensa de nuestros derechos y recursos naturales. Al menos 32 personas han sido detenidas en las movilizaciones por la defensa del agua pura. ¡NO A LA CRIMINALIZACIÓN DE LA PROTESTA!

En Mendoza, el Estado policial se consolida. A la multitudinaria presencia policial en marchas y manifestaciones, ahora se suman la habilitación legal del uso de la violencia :indiscriminada, a través de la reforma de la ley policial 6722, y la creación de la figura del “agente encubierto” en entornos o plataformas digitales mediante la reforma de la ley 6730. Estas decisiones legislativas desdibujan los márgenes de los límites lícitos del uso de la fuerza y de los datos personales, mientras ofrecen garantías de impunidad para quienes los usan ilegalmente. Exigimos al Ministerio Público Fiscal, conducido por Alejandro Gullé: la investigación de actos de violencia policial, debida diligencia, celeridad y estricto apego a los estándares internacionales de uso legítimo de la fuerza al momento de evaluar las conductas cuestionadas.

¡Ante las recetas del horror de hoy y de ayer, los organismos de DD. HH. optamos por la resistencia activa! Fue y continúa siendo el camino elegido. Nos comprometimos con nuestro pueblo a luchar hasta llegar a hacer justicia por los crímenes cometidos y lo logramos. En Mendoza, tenemos 13 juicios por delitos de lesa humanidad, uno en curso y doce con sentencia. Y pronto inicia uno nuevo que investigará los crímenes cometidos contra 60 niños y niñas durante la dictadura. Centenares de compañeros y compañeras han declarado a lo largo y ancho de nuestro país. Sabemos cómo funcionó el terrorismo de Estado. ¡No olvidamos, no nos reconciliamos y no perdonamos!

Continuamos la lucha inquebrantable de Abuelas tras 50 años y la consecuente recuperación de 140 nietos y nietas. La búsqueda y recuperación de los restos de compañeros y compañeras, son una prueba más de que el compromiso por la verdad es nuestro norte. Por este motivo, seguimos reclamando: ¡Qué nos digan dónde están los restos de nuestros familiares! ¡Restitución de las y los jóvenes que todavía continúan apropiados!

Cada espacio físico del horror, los transformamos en sitios de Memoria viva. Hoy, los ex centros clandestinos de detención recuperados son lugares de transmisión y construcción de conciencia. Más de 21000 personas —en su mayoría jóvenes— han realizado sus recorridos guiados. Constituyéndose como espacios pedagógicos de recuperación de la Memoria histórica.

“A donde vayan los iremos a buscar” no es una amenaza y menos una advertencia, es una promesa. Nuestro patrimonio son las luchas libradas que representan más de cinco décadas junto al pueblo. Cada una de las acciones realizadas en estos 50 años, es nuestra historia que no podrán borrar, son nuestros logros, son nuestras banderas ¡Estamos de pie y lo saben!

A 50 años del golpe mantenemos: las banderas de nuestras compañeras y compañeros desaparecidos y asesinados; la firme exigencia de cárcel común, perpetua y efectiva para los genocidas; la irrenunciable búsqueda de los cuerpos de nuestros familiares; y la restitución de los nietos y nietas que nos faltan.

A 50 años seguimos transformando el horror en MEMORIA VIVA:

“No olvidamos. No perdonamos. No nos reconciliamos”.

¡A la impunidad planificada, memoria organizada!

Memoria completa es que digan dónde están. ¡Son treinta mil y fue genocidio!

¡La patria no se vende! ¡Se defiende!

¡Basta de persecución y criminalización de luchadores, luchadoras y organizaciones sociales populares!

¡Basta de violencia institucional!

¡No a la baja en la edad de imputabilidad!

¡No a la militarización de las calles!

¡Basta de discursos de odio y posturas negacionistas!

¡No a la impunidad de ayer y de hoy!

¡Libertad a los presos y presas políticas!

30000 compañeras y compañeros detenidos desaparecidos

¡Presentes! ¡Ahora y siempre!

Archivo descargable en PDF

Posteo en Facebook

Transimisión en vivo: Instagram del EPM

Agenda a 50 años del golpe genocida

19-03-2026 | En el mes de la Memoria, organismos de derechos humanos y espacios de memoria presentan la Agenda de la memoria 2026 en Mendoza.

En el marco del mes de la memoria, los Organismos de derechos humanos y los Espacios de memoria de Mendoza impulsan la difusión de una amplia agenda de actividades que se desarrollan durante todo el mes de marzo, con propuestas culturales, formativas, artísticas y de reflexión colectiva.

Con el objetivo de fortalecer las banderas de memoria, verdad y justicia, ya se han realizado diversas actividades abiertas a la comunidad y continuarán desarrollándose iniciativas todo el mes, más algunas en los primeros días de abril.

En este contexto, se construyó de manera colectiva la Agenda de la Memoria 2026, que reúne y da difusión a propuestas impulsadas tanto por los organismos históricos y Espacios de memoria, como por instituciones educativas, organizaciones sociales, políticas, gremiales y colectivos culturales de la provincia.

La agenda completa puede consultarse en:

Archivo para descargar

Instagram

Facebook 

Principales actividades organizadas por Organismos de derechos humanos y Espacios de Memoria:

Sábado 21 de marzo

A las 10.30 h: Ronda por la memoria y la identidad. 

En Espacio de memoria ex Comisaría Séptima, Colón y Lavalle de Godoy Cruz.

Desde las 18 h: Carpa de memoria y derechos. 

Plaza Independencia de Ciudad.

Lunes 23 de marzo

19 h: Vigilia de memoria y resistencias.

En EPM ex-D2, Av. Belgrano 179 de Ciudad.

En ambas jornadas tendremos intervenciones temáticas y la actuación de artistas de Mendoza que construyen memoria a través de la música, el teatro, los títeres y otras expresiones.

Además, durante estas actividades, la organización @bancando.los.platos estará realizando una colecta de mantas y alimentos. Podemos colaborar acercando alguno de estos elementos a sus stands.

@nietesmendoza y @identidadnodomendoza realizarán un pañuelazo.

También compartiremos las Hojas de Vida de nuestros compañeros y compañeras desaparecidas y asesinadas de y en Mendoza por el accionar del terrorismo de Estado, para que todxs marchemos con su historia y el reclamo de “¡Que digan dónde están!”.

Martes 24 de marzo

18 h: Concentración y posterior marcha desde San Martín y Garibaldi.

Desde los organismos convocantes destacaron la importancia de sostener estos espacios de encuentro, reflexión y construcción colectiva a 50 años del golpe cívico-militar, reafirmando el compromiso con los derechos humanos y la democracia.

Las actividades son abiertas a toda la comunidad.

¡Cumplimos 10 años y lo celebramos todo el mes!

Este año, el EPM cumple 10 años de funcionamiento. El 12 de septiembre de 2015, el gobierno provincial hizo la entrega parcial de recintos dentro del edificio ubicado en Av. Belgrano 179 de la Ciudad de Mendoza a los organismos de derechos humanos. El objetivo fue la refuncionalización como Espacio de Memoria de lo que fuera el principal centro clandestino de detención en Mendoza: el D2. El trabajo se realiza bajo la impronta de la ley nacional 26691 de señalización y preservación de sitios de memoria, y con el perfil de los organismos de derechos humanos de Mendoza, quienes conducen en Consejo directivo del EPM. 

Desde aquel día, se han desarrollado numerosas actividades y proyectos vinculados a áreas de comunicación, pedagogía, archivo, biblioteca, puesta en valor, cultura, investigación y registro. Con el aporte de muchas personas voluntarias y comprometidas que participan en las comisiones de trabajo, y algunos aportes de la de la UNCuyo por proyectos, becas o pasantías, se crearon una mediateca, materiales educativos, cursos de formación docente e instancias varias de formación y difusión. Tenemos una página web que aloja novedades y trabajos diversos, a través de redes sociales ampliamos la llegada y contacto con la comunidad. En 10 años de recorridos guiados, más de 21 mil personas, mayormente jóvenes estudiantes, han conocido el ex-D2 y han compartido testimonios de sobrevivientes, familiares y militantes del movimiento de derechos humanos. Se han realizado eventos públicos, muestras artísticas. Se colocaron ya más de 100 baldosas por la memoria en la explanada del EPM. Las actividades de aniversario comenzaron el 5 de septiembre con un recorrido guiado temático: violencia represiva y mujeres. Guiado por una expresa política y acompañado por académicas de las ciencias sociales que investigan el tema. Se proyectó una entrevista a Mimi Sifón, trabajadora sexual que fue presa en el D2 durante la dictadura. También se presentó una muestra de fotos de mujeres y derechos humanos, selección de imágenes tomadas por el fotoreportero Coco Yañez, la psicóloga y fotógrafa de oficio, Sara Gutierrez; y por miembros del equipo de comunicación del EPM. 

También se publicaron materiales audiovisuales y gráficos sobre el D2, el EPM, libros recuperados, documentación histórica de la persecusión política, entre otros temas.El 22 de septiembre comenzó la cuarta cohorte del curso de formación docente sobre pedagogía de la memoria, que cuenta con puntaje otorgado por la DGE.

Y la actividades siguen:


 Miércoles 24 de septiembre | 18:00 h 
Baldosas por la Memoria: sumamos a nuestro mar de memoria a María Luisa Alvarado y Juan Gutiérrez Zahzu
Intervención inmersiva: ​por los 10 años de EPM ​y​ ​la presentación del proyecto Hojas de vida de nuestros compañeros y compañeras desaparecidas.​ Producida por Gino Vachelli, archivos de Mariana Olguín y miembros del EPM.

​ Sábado 27 de septiembre | 15:00 h 
👩🏽‍🎤Música en vivo:
Gisela Mancuello
El Lorenzo Pa
Claroscuro

🎙️Ronda de voces:
– Juventudes organizadas. Diálogos actuales: Nietes, MUS, UEM, Renace y Fecem.

🧬Identidad:
Acciones con el Nodo Identidad Mendoza y la presencia de Daniel Santucho Navajas, nieto de identidad restituida 133, y su hermano Miguel “Tano” Santucho Navajas,
Inauguración de «CUENTA NIET@S» de identidad restituida
Presentación del libro «NIETO 133. Mi camino hacia la verdad» de Daniel Santucho Navajas.

​ Viernes 3 de octubre 

Narrativas de memoria​ V. Presentación del libro “Entre la reacción y la contrarrevolución. Orígenes del anticomunismo en Argentina (1917-1943)”, de Mercedes López Cantera

📍 EPM ex-D2 (Belgrano 179, Ciudad de Mendoza)

Baldosas por la memoria: militancias del Sur provincial

10-05-2025 | El EPM colocó en su explanada nuevas baldosas, esta vez en homenaje a militantes revolucionarios de San Rafael y General Alvear. Fue la décimo séptima instalación.

La planificación de la jornada se realizó de manera conjunta entre la Comsión de puesta en valor del EPM, que tiene a cargo el proyecto de Baldosas por la memoria, y militantes de derechos humanos del Sur provincial: José Guillermo Berón, Roberto Simón Ozorio, Héctor Aldo Fagetti, José Nicanor Ortenberg, Sabino Rosales, Carlos Jakowczyk y José Valeriano Quiroga.

Además de las siete personas militantes y/u oriundas del Sur, se colocó la baldosa de la pareja de uno de ellos, que era del Gran Mendoza y etsaba embarazada. Familiares de ella, María Inés Correa Llano, viajaron desde Buenos Aires especialmente para estar presentes. Correa Llano fue guía scout y, en memoria de esa participación, estuvieron en el acto integrantes de Scouts de Argentina.

Para la colocación, llegaron desde Alvear y San Rafael familiares de las personas homenajeadas, sus compañeros y compañeras de militancias setentistas, integrantes de organismos de derechos humanos, estudiantes, docentes, militantes de la Juvntud Peronista (JP) y el titular de la Dirección de comunidad, familia y derechos humanos de la Municipalidad de San Rafael.

Los perfiles

Aldo Fagetti

Aldo nació el 14 de mayo de 1950 en Bowen, General Alvear. De ascendencia italiana, fue el menor de cuatro hijos. La familia se dedicaba a tareas rurales Aldo creció rodeado de la inmigración europea, ideas críticas y anarquistas. Le gustaba leer y jugar al fútbol. En 1966 se fue a Córdoba a estudiar Ingeniería. Vivii en una pensión del barrio Jardín, en la capital, junto a diez estudiantes de otras provincias.

Durante la dictadura de Onganía, participó en asambleas obrero-estudiantiles y reuniones políticas, se sumó al peronismo como herramienta para la justicia social y cambios profundos de la mano de la clase obrera.

En 1968 el padre de Aldo enfermó. Él regresó a Mendoza y, luego de que falleció, continuó sus estudios en Córdoba. Conoció al abogado laboralista Héctor Rosendo Chaves, también de General Alvear, y fundaron la Juventud Peronista (JP) local. En su casa de Rosendo conoció a Marta Sosa. Se casaron: él, con ropa prestada que le quedaba chica; ella, con un poncho. En 1971 se fueron a San Rafael, estudiaba, militaba y con Marta hacían tareas de alfabetización. Aldo era reflexivo, cariñoso y moderador. Ahondaba más allá de las palabras, buscando el trasfondo político. Para él todo tenía que repartirse por partes iguales, poco o mucho, todo el mundo tenía que comer. En 1973 conocieron a la abogada laboralista Susana Sanz, con quien formaron la JP de San Rafael y llegó a la gobernación Alberto Martínez Baca, ala camporista del peronismo. Aldo trabajaba en la Dirección de Rentas y abrieron, con Marta, un pequeño negocio de venta de empanadas. El 17 de octubre de 1974 nació Javier, único hijo de la pareja.

En 1975, el Batallón de Inteligencia 601 puso un agente civil de apellido Montesinos en el mismo escritorio que Aldo. El 25 de febrero de 1976, salió a la siesta del trabajo con destino a su negocio, cuando un operativo con unos ochenta militares y desproporcionada violencia lo detuvo e incomunicó en dependencias del Ejército Argentino. El 9 de marzo, Marta fue a ver a Aldo y llevó a Javier. Los carceleros llevaron solo al niño a la celda donde estaba su padre. Aldo le improvisó un juguete con un palo, un clavo y una chapita. El 10 de marzo de 1976, Aldo fue ejecutado. Su cuerpo jamás apareció.

Aldo tenía 25 años.

Roberto Ozorio

Roberto nació el 9 de mayo de 1950 en San Rafael. Allí creció y conoció a su pareja, Josefina Margarita González, con quien luego se casó.

Fue detenido junto a su esposa, el 25 de marzo de 1976, a la 1 de la madrugada. Una patota de militares y policías al mando de Luis Faustino Suárez entró a la casa del suegro de Roberto, ubicada en Bolívar y Beltrán, y se lo llevaron junto con Josefina. Roberto era militante del peronismo de izquierda y trabajaba como responsable de la farmacia del líder Alberto Martínez Baca, dirigente del Partido Auténtico que fue gobernador camporista en 1973.

Josefina fue presa política. Roberto fue visto con vida por última vez en el centro clandestino de detención que funcionó en el cuerpo de Infantería de la policía. De allí lo trasladaron a la sede del Poder Judicial provincial, centro clandestino conocido como La Departamental. Le fraguaron una disposición de liberación, pero fue desaparecido.

Roberto tenía 25 años.

José Valeriano Quiroga

José nació el 19 de marzo de 1953 en Bowen, localidad del departamento de General Alvear, Mendoza. Le decían “Negro”. Trabajó en Bodegas Furlotti. Su pareja de vida y militancia en el Peronismo de Base (PB) era Graciela Perla Jatib Villar Martínez, socióloga. Desde 1974 sufrían la persecución de los aparatos de inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires y de la fuerza naval. Cuando secuestraron y desaparecieron a la pareja, ella estaba embarazada de dos o tres meses. Ocurrió el 28 de junio de 1976, en Av. Belgrano al 800, frente a Hospital Fiorito, de Avellaneda. Se supo que estuvieron en el centro clandestino de detención El Vesubio. Dieron cuenta de esto María Elida Serra Villar y Ariel Adhemar Rodríguez Celin, sobrevivientes del CCD. También pasaron por la comisaría de Monte Grande. José tenía 23 años.

José Nicanor Ortenberg

José nació el 12 de octubre de 1949 en la Ciudad de Mendoza. Le decían «Gordo». Era maestro mayor de obra y militante de la Juventud Peronista.

Su madre, Estefanía Acuña, contó que el 5 de abril de 1976, su hijo fue a colaborar en la construcción de un colegio en El Sosneado, San Rafael. Viajó desde Mendoza en una camioneta Ford.

En la madrugada del 6 de abril de 1976, policías armados lo secuestraron de la sede de la Dirección de Construcciones del gobierno provincial, donde se estaba quedando, ubicada en la calle Olascoaga. Estefanía fue a San Rafael al día siguiente y vio la camioneta de su hijo conducida por un hombre que aseguró que la usaba para llevarle comida a José que estaba en La Departamental. Allí un sargento le dijo que saldría pronto.

Efectivamente, José estuvo detenido en el centro clandestino de detención llamado La Departamental, que funcionó en el edificio del Poder Judicial de Mendoza en San Rafael. Allí compartió cautiverio con Isidro Calívar, Alfredo Porras, Francisco Tripiana, Hugo Adelmo Riera y Esther Dauverné, entre otras personas.

El último registro que hay de él, es que la policía fraguó su liberación: se registró que esa noche a las 00:20 había recuperado la libertad desde La Departamental y fue exhibido por militares a su hermano. Además, un policía dijo que se había ido con una mujer después de ser liberado. Esta fue una simulación para ocultar su asesinato y sustraer su cuerpo, porque continúa desaparecido.

José tenía 26 años.

José Berón

José nació el 8 de junio de 1956 en la Ciudad de San Juan. De familia muy numerosa, creció y vivió en San Rafael. Estaba casado y tenía un hijo, también llamado José. Trabajaba en fincas —particularmente manejando el tractor— y también en una fábrica de pastas.

El terrorismo de Estado fue implacable con la familia Berón: en febrero de 1976, detuvieron ilegalmente a sus tres hermanos: Luis Abelardo, Juan Carlos y Jorge Valentín, este último de 17 años. “Los cuatro militábamos en la Juventud Peronista. El más chico iba de vez en cuando. La militancia consistía en concientizar a la juventud, se hacía teatro en los barrios representando lo mal que hace el capitalismo”, recuerda Juan Carlos.

José Guillermo, también conocido como “Pepe”, fue detenido junto a Daniel Navarro, el 28 de agosto de 1976, en una fiesta de cumpleaños, en una casa que estaba en las calles Comodoro Py y Paula Albarracín. Lo llevaron a la Comisaría 8 de la policía. El 30 de agosto lo trasladaron al centro clandestino de detención que funcionaba en la sede de Infantería de la policía. Luego, al centro clandestino La Departamental, en la sede del Poder Judicial. Su padre le llevó comida hasta que el 8 de octubre le informaron que José Guillermo había sido trasladado en un camión al comando. Junto a su hija, Matilde, el hombre se dirigió al comando militar ubicado en las calles Castelli y Urquiza, donde les dijeron que en dos horas sería puesto en libertad, pero no tuvieron más noticias de él.

José tenía 20 años.

Carlos Jakowczcyk

Carlos nació el 15 de febrero de 1944 en la ciudad de La Plata. Descendiente de inmigrantes de Bielorrusia, la familia se radicó en 1949 en Bowen, departamento de General Alvear, donde pasó su infancia. Tuvo una crianza bajo principios cristianos y cursó la primaria en la escuela Pedro Pascual Segura. Muy joven regresó a Buenos Aires y se casó con Marta Basualdo, con quien tuvo dos hijos.

En 1974 o 1975 decidió radicarse en Mendoza donde desempeñaba su oficio de plomero y electricista. Trabajó para la empresa Dalvian y otras constructoras. Por esa época debió internarse en el Hospital Central para ser sometido a una operación de la válvula mitral, circunstancia en la que conoció a María Inés Correa Llano, instrumentista en ese policlínico. De allí se gestó una relación amorosa entre ambos. “Se los veía muy acaramelados, siempre”, recordó una de sus sobrinas. Formaron pareja y se albergaron en la vivienda de los caseros de una de propiedad de la abuela de María Inés, en La Puntilla, Luján de Cuyo.

La pareja participaba de tareas sociales  con el cura jesuita tercermundista José María “Macuca” Llorens, en el barrio San Martín, de la Ciudad de Mendoza. Ella hacía manualidades en tejido y bordado; él se dedicaba a actividades deportivas. Además, eran militantes del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT).

Carlos era un hombre campechano, jovial y ocurrente; muy bien parecido y seductor. Era un gran imitador de Johnny Tedesco. También disfrutaba del deporte y las competencias: según su hermana Ana, era “campeón de carrera de embolsados”.

El 16 de septiembre de 1976, cuando María Inés cursaba el séptimo mes de embarazo, la pareja fue secuestrada de su vivienda en La Puntilla, en el marco del Operativo Antijesuita. Según vecinos, los llevaron envueltos en sábanas y, desde ese momento, no se supo nada más de Carlos, de María Inés ni del niño o niña.

Carlos tenía 32 años.

María Inés Correa Llano

María Inés nació el 23 de septiembre de 1947 en la Ciudad de Mendoza. Perteneciente a una familia tradicional de conocidos abogados, asistió al colegio Sagrado Corazón. Participaba también de un grupo de girls scouts.

Su amiga Elisa Villalba relata en el libro Hacerse cargo que se conocieron de pequeñas: “Ella venía con su familia a veranear a La Puntilla y nos juntábamos siempre a jugar,  aprendí a andar en su bicicleta; que era la única que había en la zona. Era una persona sumamente inquieta, movediza, como buena petisa”.

María Inés era bajita, de boca pequeña, ojos redondos, chiquitos y vivaces. Al promediar la secundaria empezó a preocuparse por la realidad social y eso resintió la relación con su familia, era como una “oveja descarriada”.

María Inés estudió para instrumentista quirúrgica en la Universidad Nacional de Cuyo, trabajaba en el Hospital Central y era docente en la Facultad de Ciencias Médicas. Oscar Rojas recuerda: “Inesita era de familia patricia. Un encanto de mujer y profesionalmente impecable. Me ayudó en cirugías del Hospital Central, en el Servicio de Cardiocirugía del cuarto piso y en Cirugía Experimental de la Facultad”.

María Inés participaba del grupo de activistas vinculados al cura tercermundista y jesuita José María “Macuca” Llorens, en el barrio San Martín, de la Ciudad de Mendoza. Además, militaba en el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT). Compartió ambos espacios con su compañero, Carlos Jakowczyk, quien enseñaba deporte. Se conocieron cuando él estuvo internado en el Hospital Central y ella trabajaba allí. Se casaron y vivieron en la vieja casona familiar de La Puntilla, en Luján de Cuyo, en un construcción asignada a caseros.

El 16 de setiembre de 1976, en horas de la madrugada, secuestraron de su casa a María Inés, embarazada de siete u ocho meses, y a su esposo. Testigos afirman que los sacaron envueltos en sábanas. No se supo más de María Inés, de Carlos ni del bebé en camino.

María Inés tenía 28 años.

Sabino Rosales

Sabino nació el 5 de diciembre de 1949, en Junín, en el Este de Mendoza. Era uno de los cinco hermanos de una humilde familia de obrera rural que se instaló allá por los años 50 en la localidad de Bowen, General Alvear. Habían trabajado en Rivadavia como contratistas de viña y soñaban con que este traslado al sur les diera la posibilidad de adquirir su propia tierra. Pero la muerte prematura de María —su madre—, las complicaciones económicas derivadas de ser pequeños productores, la mala paga que recibían por las cosechas y las inclemencias del tiempo empujaron a los hermanos a trabajar como empleados fuera del campo.

Sabino estudió en la Escuela Nacional de Comercio de Bowen. Luego vivió en el Gran Mendoza, donde trabajó en el banco provincial. Trabajó desde temprana edad y siempre fue muy buen estudiante. Su hermano Fermín comenta que “Sabino era el que tenía más aptitudes para estudiar, por eso nosotros trabajábamos; él llegó a hacer dos años en uno y, además, tuvo una beca”.

Fue estudiante de ingeniería en la Universidad Tecnológica Nacional —cursó hasta quinto año—, militante estudiantil y de Montoneros.

Le decían “Lito” y también “Pantera Rosa”. Sus familiares señalan que organizaba e instruía grupos y tenía una gran actividad militante. Asimismo, aún recuerdan cuando lo acompañaban a las asambleas de la facultad, los cánticos y el compromiso que asumían por ese entonces las y los estudiantes.

Durante la dictadura militar, en dos oportunidades logró evitar que lo secuestraran. Vivió con su compañero Ricardo Alberto González, en un departamento ubicado en la calle Francisco Álvarez, en el barrio Bancario de Dorrego, Guaymallén. Fue asesinado el 17 de enero de 1977, cuando intentaba escapar de un operativo. Corrió y lo acribillaron por la espalda, en la puerta de su casa. Fue enterrado clandestinamente en el cuadro 33 del Cementerio de Mendoza. En mayo 2011 sus restos, identificados por el Equipo Argentino de Antropología Forense, fueron devueltos a su familia.

Sabino tenía 27 años.

¡Hasta la Victoria Siempre, compañero Daniel Tagarelli!

Desde el EPM ex-D2 despedimos al compañero expreso político, Daniel Tagarelli. Abrazamos a sus hijes, familia y sus compañeros y compañeras. Falleció el viernes 18 de abril de 2025, vivía en su departamento natal, San Carlos.

Daniel comenzó su militancia en la escuela secundaria. En la década de1970, estudiaba derecho en la universidad pública de Mendoza. Participaba del movimiento estudiantil, en la agrupación Tupac (Tendencia Universitaria Popular Antiimperialista Combativa), rama estudiantil del partido político Vanguardia Comunista.

Cuando tenía 19 años, en la madrugada del 22 de noviembre de 1975, fue secuestrado por las fuerzas represivas junto a su hermano, Víctor. Los llevaron primero a la vieja Unidad I de la policía, en calle Mitre de Ciudad. Luego, al centro clandestino de detención, torturas y exterminio (CCD) que funcionaba en el Departamento de Informaciones (D2), dependiente de la misma fuerza provincial. De allí, lo trasladaron a la Compañía de Comunicaciones de Montaña 8, activo CCD del Ejército Argentino. Su periplo en calidad de preso político siguió por el penal Unidad 9 de La Plata. En 1978 pudo recuperar la libertad.

Daniel fue parte del movimiento de derechos humanos de Mendoza, como parte de la agrupación “Ex presos políticos para la Victoria”. Prestó declaración y testimonio numerosas veces y aportó, así, a la reconstrucción de la memoria del terrorismo de Estado y las resistencias. Fue activo promotor de la ley 8395, reparatoria provincial para ex presas y ex presos políticos.

Tuvo experiencias de gestión como Director de Derechos Humanos de la Municipalidad de Luján de Cuyo. Fue el último Subsecretario de derechos humanos del Ministerio de Desarrollo Social y Derechos Humanos de Mendoza: ocupó ese cargo entre marzo y diciembre de 2015, luego el área fue desjerarquizada a Dirección. Él estaba a cargo de la Subsecretaría cuando, tras largos años de lucha de los organismos de derechos humanos y gestiones institucionales, comenzó la actividad de nuestro EPM ex-D2, a partir de la entrega parcial de recintos en el edificio conocido como Palacio Policial, que pertenecieron al CCD D2, y que actualmente gestionamos colectivamente.

¡Hasta la victoria siempre, Daniel!

Decimosexta colocación de Baldosas por la Memoria

17-12-24 | El EPM realizó el último acto de colocación de baldosas del 2024, junto a las familias Pérez-Güinchul-Fonseca. Este proyecto, que comenzamos en 2020 con la pieza fundacional «30 mil ¡presentes!», cerró este año con 103 nombres de compañeros y compañeras detenidas desparecidas, presentes en la explanada del edificio.


Emiliano Pérez y su sobrino, Jorge Albino Pérez, fueron secuestrados de su casa. Días más tarde, la pareja de Jorge, Gloria Fonseca, fue secuestrada en la terminal de ómnibus de Mendoza.
Fueron víctimas del Operativo Abril de 1977, persecución, desaparición y asesinato de militantes peronistas.
Mafalda Pereyra, madre de Jorge, fue una activa luchadora de Madres de Plaza de Mayo. Albino padre, la hermana de Jorge, Rosa; y la esposa de Emiliano, Isabel Güinchul, fueron referentes fundamentales en la militancia por la memoria, la verdad y la justicia, en el organismo Familiares de personas detenidas desaparecidas por razones políticas en Mendoza.
¡Emiliano, Jorge y Gloria, presentes, ahora y siempre!

Los perfiles

Emiliano nació el 24 de julio de 1942 en General Alvear, sureste de Mendoza. Tenía un hermano y dos hermanas: Albino, Ofelia e Irma.
Estaba casado y vivía con su compañera, Isabel Güinchul, y sus dos hijas: Susana, de 12 años, y Alejandra, de 9. Emiliano trabajaba para una empresa constructora y no tenía militancia partidaria, aunque sí le interesaba la política y ejercía la solidaridad
Sus hijas recuerdan a Emiliano como una persona trabajadora, apacible y solidaria, que “siempre estaba de buen humor”. Dicen que leía de todo, desde novelas hasta libros de física, bricolage e historietas. Le gustaba dibujar y hacer, con “su letra preciosa”, las carátulas de los cuadernos escolares de las chicas. Su casa estaba siempre llena de gente. Isabel y Emiliano dieron refugio a su sobrino, Jorge Albino Pérez y su esposa, Gloria Fonseca, quienes venían huyendo de la represión desde Córdoba.
El 6 de abril de 1977, una patota de personas armadas, vestidas de civil y con pelucas, movilizadas en varios vehículos, atacaron la casa de Emiliano, la destrozaron, levantaron hasta los pisos, robaron sus pertenencias, destruyeron los libros, rompieron los colchones y se llevaron las fotografías. Secuestraron a Emiliano y a Jorge Albino.
Emiliano tenía 43 años.

Jorge Albino Pérez

Jorge nació el 21 de septiembre de 1950 en San José, localidad del departamento de Guaymallén, en Mendoza. Creció en General Alvear, departamento del sureste de la provincia, junto a su madre, Mafalda Pereyra, su padre, Albino (quien estuvo dos veces detenido por razones políticas, en 1976 y en 1979); sus hermanas, Graciela, Verónica y Rosa; y su hermano, Gustavo. Una familia de intensa participación en el movimiento de derechos humanos.
Le decían de apodo “Diente”. Hizo la secundaria en la Escuela de Comercio de General Alvear, institución a la que asistieron 6 personas que resultaron víctimas de desaparición forzada.
Jorge comenzó en 1969 la licenciatura en Historia, en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Córdoba. En ese marco, conoció a su pareja, Gloria Fonseca, con quien vivió y militó -en esa ciudad- entre 1970 y 1975. Participaban en la organización Montoneros y en la Juventud Peronista (JP).
Huyendo de la represión, se trasladaron a Mendoza y deambularon por varias casas. La última fue la de Emiliano Pérez e Isabel Güinchul, tío y tía de Jorge. Continuaron su militancia en su localidad de residencia, Las Heras.
El 6 de abril de 1977, como parte de un operativo de las fuerzas conjuntas contra militantes de Montoneros, patotas de represores allanaron la casa de Isabel y Emiliano, se llevaron secuestrados a Jorge Albino y a Emiliano.
El 9 de abril, cuando Gloria volvía de Córdoba por razones de trabajo, fue secuestrada en la terminal.
Jorge tenía 26 años.

Fuentes:
https://lesahumanidadmendoza.com/2021/03/jorge-albino-perez-pereira/
https://apm.gov.ar/presentes/detalle/4739

Gloria Fonseca

Gloria nació el 27 de enero de 1933 en la ciudad de Córdoba.
Trabajaba en la Administración Pública, en la caja de jubilaciones del Instituto Provincial de Atención Médica (IPAM). Era delegada gremial en el Sindicato de Empleados Públicos de la Provincia de Córdoba (SEP).
Le decían “Nelly”, era Asistente Social, recibida en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). Militó en el Partido Comunista Marxista Leninista (PCML), luego en los barrios con la Juventud Peronista (JP) y se incorporó a Montoneros. Participó del “Cordobazo”.
Estaba en pareja con el mendocino Jorge Albino Pérez; vivieron y militaron juntos en Córdoba entre 1970 y 1975. Como consecuencia de la persecución política, se vinieron a vivir a Mendoza, estuvieron en varias casas, también huyendo de la represión. En un momento, Jorge y Gloria pidieron amparo a Isabel Güinchul y Emiliano Pérez, tía y tío de Jorge que vivían en Las Heras. En esa localidad siguieron su militancia política. El 06 de abril de 1977 Jorge fue secuestrado junto a su tío Emiliano.
Gloria fue secuestrada el 9 de abril de 1977 en la Terminal de Ómnibus de Mendoza, cuando regresaba desde Córdoba, a donde había viajado por razones laborales.
Gloria tenía 34 años

15.ª Baldosas por la memoria: en defensa de la universidad pública

20-11-2024 | En la jornada se colocaron nombres vinculados a la defensa y prestigio de la universidad pública argentina. Mauricio Amílcar López, Daniel Olivencia y Raquel Moretti ya forman parte del mar de memoria del EPM.

Noviembre fue el mes elegido para sumar baldosas en memoria de víctimas del terrorismo de Estado perseguidas por el régimen por su participación colectiva en ámbitos de la educación superior. La decimoquinta colocación se realizó el 20 de noviembre, Día de la Soberanía Nacional, en el marco de las acciones vinculadas al 22 de noviembre, fecha en que se celebra la gratuidad universitaria, establecida por decreto en 1949.

Participaron, especialmente, referentes estudiantiles, gremiales e institucionales de las universidades nacionales de San Luis y de Cuyo. La Agrupación Nietes, integrante del EPM, y la Asamblea Interfacultades tomaron la palabra en representación de las juventudes; el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (MEDH), la Fundación Ecuménica de Cuyo (FEC), compañeros y compañeras de militancias y estudios de López, Olivencia y Moretti, se sumaron a familiares que participaron de la colocación.

Perfiles

Mauricio Amílcar López

Foto: @mari_127_

Mauricio nació en Bahía Blanca, el 18 de abril de 1919. Creció junto a sus hermanos y hermanas, en una familia vinculada a la Iglesia Evangélica de los Hermanos. Su padre trabajaba en Correos y Telégrafos. Cuando era joven, la familia se trasladó a Mendoza y Mauricio estudió filosofía en la Universidad Nacional de Cuyo, donde, más tarde, también fue profesor. Escribió varios libros y realizó un doctorado en Filosofía en la Universidad de París. Fue un gran académico e intelectual de reconocimiento mundial.

Mauricio fue profesor de Lógica y filosofía, de Psicología y Pedagogía, y dictó cursos y conferencias como integrante del Consejo Mundial de Iglesias. Colaboró en la organización de la Conferencia Mundial de Iglesia y Sociedad bajo la consigna de “el compromiso cristiano en la revolución técnica y social de nuestro tiempo”.

En 1972, Mauricio López fue fundador —como pastor de la Iglesia de los Hermanos Libres— de la Fundación Ecuménica de Cuyo (FEC) y del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (MEDH), junto a la pastora Alieda Verhoeven, el obispo metodista Federico Pagura, el exsacerdote católico Rolando Concatti, el referente cultural Oscar Bracelis, entre otras personas. La FEC trabajó fuertemente en la solidaridad con las personas que llegaron a Mendoza huyendo de la dictadura en Chile.

En 1973 fue nombrado rector de la recién creada Universidad Nacional de San Luis, cargo que ocupó hasta el golpe militar de 1976. Nora, una joven estudiante del profesor Mauricio López, lo recuerda como “una persona muy agradable, con sus ojos azules, profundos; su hablar pausado y reflexivo, su enorme capacidad para explicar y, más importante todavía, para escuchar la palabra de sus estudiantes ‘como si ellos y ellas le revelaran el mundo’. Se destacaba su profunda humanidad”.

“Pudo haberse ido”, piensan, pero él no pudo imaginar que existiese tamaña brutalidad. Mauricio López fue secuestrado el 1 de enero de 1977 de su casa de Mendoza. Estuvo detenido en el centro clandestino de detención de Las Lajas. Permanece desaparecido.

Mauricio tenía 57 años.

Daniel Horacio Olivencia

Foto: @mari_127_

Daniel nació el 7 de octubre de 1950 en Mendoza. Cursó la escuela secundaria en el Liceo Militar General Espejo. Comenzó la carrera de Psicología en la Universidad Aconcagua, luego siguió sus estudios en la Facultad de Antropología Escolar, donde fue presidente del centro de estudiantes y se recibió de psicólogo en diciembre de 1974. Fue la última cohorte que egresó allí.

El 1 de abril de 1977, esa facultad fue cerrada por la dictadura. Hasta hoy, solo quedó la opción privada para estudiar la carrera de Psicología. Daniel también tenía conocimientos avanzados en electrónica y era un deportista destacado en esquí y andinismo.

Estaba en pareja con Ana Montenegro, se conocieron mientras estudiaban psicología. Tuvieron una hija, Victoria. “Él era una persona muy especial, no solo físicamente, sino que también era inteligente y carismático. Se preocupaba por el otro y sabía que en su lucha se jugaba su propia vida”. Daniel realizaba trabajo social entre los sectores populares en Mendoza.

“Como hija —dice Victoria— me gustaría que se recuerde la preocupación que tenía de transformar una realidad injusta que se mantiene hasta estos días, y por no ser indiferente. Me emociona pensar que es muy fuerte el parecido con mi padre”.

Daniel militaba en la Juventud Universitaria Peronista (JUP) y en la organización Montoneros. Compartió activismo y vivienda con María del Carmen Moyano y Carlos Poblete, pareja que fue desaparecida y cuya hija es la nieta de identidad restituida número 127, Miriam.

En 1975, el Comando Anticomunista Mendoza (CAM) puso una bomba en su casa. Daniel declaró, a diarios de la época, que sabía que el atentado fue por su compromiso con defender las conquistas estudiantiles. Luego, Daniel fue secuestrado y, gracias a sus compañeras y compañeros, pudo ser liberado. En el mismo año, le colocaron una segunda bomba. Se refugiaron con Ana en San Juan, continuaron la militancia, puso un taller de reparación de televisores y, en septiembre, nació Victoria.

Daniel fue secuestrado el 23 de octubre de 1976. Trató de resistir su captura, fue perseguido por la policía y herido de bala en la esquina de República del Líbano casi España, en Rawson. Lo llevaron a la Central de la Policía, luego no se supo más nada de él. Daniel tenía 26 años.

Raquel María Moretti Navarro

Foto: @mari_127_

Kelly, como le decían, nació el 27 de junio de 1949. Era la mayor de tres hijos del matrimonio de Emma y Horacio. Estudió en el Colegio Sagrado Corazón de Jesús, se recibió de maestra y también daba clases de inglés.

Un poco después de terminar la secundaria, Kelly ingresó a la Escuela Superior de Periodismo, que luego cambió su nombre a Escuela de Comunicación Colectiva. Cursó toda la carrera y participó activamente del centro de estudiantes. Era seria e inteligente en las asambleas. Raquel tenía una relación con Edesio Villegas, también desaparecido.

Militó en Montoneros, en la Juventud Universitaria Peronista (JUP) y fue delegada sindical por el Ministerio de Economía, trabajo que tuvo que abandonar los primeros meses de 1976. Su sobrina, Carolina, recuerda que Kelly era una persona muy alegre, de muy buen carácter. «Teníamos una familia enorme, había muchos chicos y ella se encargaba de entretenernos para que no destruyéramos la casa de los abuelos”, cuenta.

Hasta que pasó a la clandestinidad, vivió con sus padres en la Ciudad de Mendoza. Su casa estuvo siempre abierta a juntadas, mateadas, reuniones entre estudiantes, compañeros y compañeras de militancia, y “eso se cortó cuando se produjo el golpe”. Huyendo de la persecución y la represión, Raquel se fue a San Juan, pero siempre procuró mantenerse comunicada con su familia. Su padre le ofreció irse del país, pero “ella en ningún momento quiso separarse de sus compañeros, de la organización”, contó su hermano.

Desde la clandestinidad, Raquel le escribió una carta a su tía Alicia Moretti, donde relataba que les había ofrecido a los militares entregarse para explicar el objetivo de la lucha. “Kelly escribió esa carta en lápiz, sobre un papel casi transparente”. Alicia la leyó, y fue la primera vez que Carolina escuchó la frase ‘justicia social’”.

Volvió a Mendoza y se alojó en la casa de su amigo Aldo Casadidío, en la calle Leopoldo Lugones de Ciudad. Allí sufrieron el secuestro y la desaparición el 7 de diciembre de 1976.

Raquel tenía 27 años.

14.ª colocación de Baldosas por la Memoria

04-10-2024 | Junto a familiares, amistades, amores y gente cercana, colocamos cinco nombres más en nuestro mar de memoria. Esta vez, se hicieron presentes Paulo Laffite, Alfredo Escamez, Liliana Galarza, Miguel Poinsteau y Héctor Galeano. Además, colocamos una placa cerámica para recordar a nuestra compañera Sofía D’Andrea, militante histórica y pilar fundador de nuestro EPM.

¡30000 presentes ahora y siempre!

En el marco de la celebración por los 9 años de vida del Espacio para la memoria y los derechos humanos ex-D2, hicimos la décimocuarta colocación del proyecto Baldosas por la Memoria. La primera fue en el año 2020, el 12 de septiembre, día en que cumplimos 6 años.

Perfiles

Cada baldosa colocada, la acompañamos por la lectura de un perfil vital de la persona que homenajeamos. Estas biografías las trabajamos en el marco del proyecto Trayectorias de vida, que articula con el Colectivo Juicios Mendoza, el Registro Unificado de Víctimas del Terrorismo de Estado (RUVTE) y los registros históricos de las biografías que realizó Susana Muñoz. También otras fuentes de información dedicadas a la memoria de los y las desaparecidas y asesinadas en relación a la dictatura cívico militar.

Miguel Alfredo Poinsteau Newman

Miguel nació el 22 de enero de 1943 en la Ciudad de Buenos Aires. Su padre era francés y su madre estadounidense. Estudiaba Ciencias Políticas en la Universidad Nacional de Cuyo y vivía en la Ciudad de Mendoza. Tenía muchos afectos y amistades que lo recuerdan como una persona entrañable, notoria y querida. También lo destacan como bondadoso, carismático, solidario y ético. Su amigo y compañero de estudios Alberto Gago, recuerda: “Un día íbamos caminando por la calle San Martin y había un muchacho que estaba tratando muy mal a una chica, se paró y se metió. Se metía en todas, no se bancaba la injusticia, no se bancaba el machismo”.

Miguel era fotógrafo, trabajó como tintorero y también en la agencia de publicidad Cesar Aldagón Propaganda. Hizo paracaidismo. Era Mago y fue vicepresidente de una asociación mendocina vinculada a esta actividad.

El 4 de noviembre de 1976, irrumpieron violentamente en su casa de calle Vucetich 3444 de la sexta sección de Ciudad. Personas de las fuerzas de seguridad y militares, probablemente de la Octava Brigada de Infantería de Montaña, robaron elementos y lo secuestraron. Fue llevado directamente al Departamento de informaciones 2 de la policía, aquí, al centro clandestino de detención “D2”. Colette Newman, su madre, lo buscó incansablemente, presentó habeas corpus a la Justicia, que nada hizo y que la cargó con los gastos de gestión. Miguel permanece desaparecido.

Miguel tenía 33 años.

Paulo Alberto Lafitte Agüero

Paulo nació el 9 de octubre de 1955 en la zona de Olivos, en Vicente López, provincia de Buenos Aires.
El 5 de febrero de 1976 comenzó el servicio militar como conscripto en la Escuela de Esquiadores de Alta Montaña 8, en la zona mendocina de Puente del Inca, Las Heras.

En el libro «El Escuadrón Perdido» de José Luis D’Andrea Mohr, se recuperan cartas entre Paulo y su madre, en las que él narra las violencias que sufría en la Compañía, su miedo por haber sido acusado de ser marxista y el temor ante el posible castigo: «allí decidieron que debían castigarme, todavía no sé en qué consiste el castigo pero sé que no será blando», relató.
La última carta recibida fue el 11 de noviembre de 1976, allí Paulo anunció su baja e inminente vuelta a Buenos Aires, algo que jamás ocurrió.

El 24 de noviembre, las hermanas de Paulo fueron detenidas en Buenos Aires para amedrentar a la familia, las liberaron a la semana. Su madre viajó a Mendoza, habló con el mayor Fernando Barrault. Este jefe le dijo que Paulo había sido derivado al Hospital Militar acusado de consumos problemáticos junto a otros soldados. También le dijo que «dada su edad” lo más probable es “que ande por allí con una mujer”.
En el Hospital Militar le dijeron que Paulo había sido internado por solicitud del médico de la Compañía de Esquiadores porque consideraba que el joven padecía de «personalidad psicopática», diagnóstico que fue reafirmado por una Junta Médica militar del 17 de noviembre de 1976.
Ya en Buenos Aires, cuando la señora decidió hacer nuevas averiguaciones o denuncias, le aconsejaron «desistir» para no poner en peligro la vida de sus dos hijas. Paulo jamás apareció.
Paulo tenía 21 años.

Héctor Armando Galeano Silva

Héctor nació en San José, Guaymallén, Mendoza. No sabemos qué día.

Le decían “El Doctor». Fue presidente de la Cooperadora de la Escuela Nº 6 “Nuestra Señora de la Merced” de Villa Constructora en la localidad de San Justo, La Matanza, en la provincia de Buenos Aires. Allí vivía.
Héctor trabajaba en la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (ENTEL), en la seccional de Floresta. Desarrollaba tareas de empalmador desde el 14 de marzo de 1967.

Era militante peronista y delegado gremial en la Federación de Obreros y Empleados Telefónicos de la República Argentina (FOETRA).

Héctor era de San Lorenzo y participaba del Partido Peronista Auténtico.
Se casó con Dominga Celia Vélez, tuvieron 3 hijas y un hijo: Ana, Stella, Guillermo y Lily.

El 17 de noviembre de 1976 Héctor fue secuestrado en su casa de la calle Peribebuy, en La Matanza.
Junto con él, secuestraron a otros cuatro compañeros de militancia. Fueron llevados primero a la Brigada de San Justo, luego pasaron por un cuartel militar en Ciudadela y de allí fueron trasladados a un Centro Clandestino de Detención en Avellaneda, conocido como el Infierno o Infiernillo, donde fueron desaparecidos.
Héctor tenía 41 años.

Liliana Amalia Galarza

Liliana nació el 23 de junio de 1952 en Godoy Cruz, provincia de Mendoza. Allí creció junto a su madre, Blanca Mercedes Martínez; su padre, Martín Galarza; su hermana mayor, María Rosa; sus hermanos menores Osvaldo, Carlos y Héctor; y la hermana más chica, Patricia. Cursó la primaria en el colegio Compañía de María de Godoy Cruz y la secundaria en María Auxiliadora.

Le decían “Petisa” y en grupos militantes la conocían como “Diana” ó “Jimena”. Estudió ingeniería Química en Mendoza, en la Universidad Tecnológica Nacional-Facultad Regional Mendoza (UTN). Luego, ya viviendo en La Plata, estudió arquitectura en la Universidad Nacional de esa Ciudad. Trabajó desde 1971 en la oficina local de Gas del Estado. Fue cesanteada el 4 de marzo de 1977 por “abandono de servicio”. Su legajo fue reparado en el año 2012.

Era militante peronista, integrante de la Juventud Trabajadora Peronista (JTP). Estaba en pareja con Ricardo “Pancho” Molina.

El 18 de noviembre de 1976 fue secuestrada en la vía pública, en la ciudad de La Plata. Estaba embarazada de 4 meses, la mantuvieron recluida en el centro clandestino de detención Brigada de Investigaciones de La Plata, donde dio a luz a su hija Mercedes el 3 de abril de 1977.

En julio de 1977, desde el centro de detención permitieron que Liliana contactase a la familia. En Octubre, Mercedes fue entregada a la familia de Liliana. El 18 de diciembre de ese año se tuvo la última información de Liliana, fue desaparecida. El papá de Liliana dio testimonio en el Juicio a la Juntas de 1985. La familia fue querellante en los juicios a Miguel Etchecolatz, al cura Von Wernich y en el proceso por el denominado Circuito Camps.

Liliana tenía 25 años.

Francisco Alfredo Escamez Ruarte

Alfredo nació el 25 de mayo de 1953 en el departamento de Las Heras, en Mendoza. En esa localidad creció y allí conoció a Gisela Tenembaum.
Alfredo estudiaba ingeniería en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), en Mendoza, a unos metros de aquí. Trabajó como chofer de taxi y fue activista gremial en ese sector. Para 1975 trabajaba como viajante.
Cuando Gisela tenía 16 años y Alfredo tenía 18, en 1971, comenzaron su relación de pareja. Formaron parte de la Juventud Peronista (JP), tuvieron militancia universitaria y se unieron a la organización Montoneros. En momentos de aumento de la persecución, debieron pasar a la clandestinidad.
Gladys Escamez, hermana de Alfredo, recuerda a la pareja “con ideales” realizando trabajo solidario en los barrios vulnerables de Mendoza. Heidi Tenembaum, hermana de Gisela, relató que anunciaron que se casarían en marzo de 1976, sin embargo, en febrero de ese año, sufría una fuerte persecución y debieron dejar la provincia, se radicaro en San Juan.
Alfredo consiguió trabajo en una mueblería de San Juan, pero el 27 de octubre de ese año cayó en manos de la represión, en un operativo de ataque a una cita: Alfredo decidió reemplazar a Gisela y asistir él al encuentro con un contacto que se presentaba riesgoso. Alfredo fue al lugar, en Desamparados, lo secuestraron y desaparecieron. Según información de dos diferentes fuentes, Alfredo fue trasladado a Mendoza y pasó por el Departamento de informaciones 2 de la policía (D2). No se supo más de él.
Meses después, Gisela volvió a Mendoza, afectada, y fue víctima del operativo de abril de 1977 contra la JP.
Alfredo tenía 23 años.

Baldosas por la Memoria: décimotercera colocación, en la semana del #24M

18|03|2024 En el marco de las actividades en el mes y semana de la memoria, el EPM colocó una nueva baldosa en la explanada. Se hizo presente la compañera Gisela Tenembaum.

Estuvieron presentes miembros de la familia Tenembaum y también de familiares de Alfredo Escamez, detenido desaparecido en octubre de 1976 y cuya baldosa se colocará más adelante para que su hermana pueda estar presente. Heidi, la hermana de Gisela, colocó la baldosa.

Gisela Lidia Tenenbaum Markstein

Gisela nació el 4 de febrero de 1955 en la Ciudad de Mendoza. Creció en un hogar con fuerte compromiso social: con su madre, la recordada Madre de Plaza de Mayo, Helga Markstein; su papá Guillermo, y sus hermanas Heidi y Mónica.  El matrimonio militó en el partido comunista hasta el 76.

Gisela hizo la primaria en la escuela Ricardo Rojas, en la cuarta sección de Ciudad; y la secundaria en la escuela de bachillerato técnico químico industrial n°12 de Las Heras, actualmente colegio Capitán Vazquez. Luego comenzó la carrera INGENIERIA ELECTROMECANICA, en la UTN. Militaba en la organización Montoneros.

Estaba en pareja con Alfredo Escámez, estudiante también de la Universidad Tecnológica Nacional. Detenido desaparecido en octubre de 1976.

Guillermo repetía que su hija era «voluntariosa, muy empeñosa. En el colegio donde cursaba,  en la Esc. Química se  acostumbraba, en el último año, entregar tres medallas de oro: una para el mejor alumno del último año, uno para el mejor promedio de todos los años y otra para el mejor promedio en ciencias exactas, Ella se llevó las tres medallas de oro. Y durante varios años elegida mejor compañera, hacia natación y obtuvo el título de Campeona Argentina en estilo Pecho  durante muchos años sin que nadie logre su marca.

Helga decía: “nosotros, en la juventud, estábamos en el Partido Comunista, Guillermo tenía sus ideas políticas y las transmitía a Gisela y sus hermanas. Gisela jamás se unió al Partido, pero su forma de ser y pensar era  hacer algo por un mundo mejor”

La última vez que su familia la vio personalmente fue el 3 de abril de 1977. Posteriormente hablaron por teléfono ‒incluso el 8 de abril‒, Gisela los puso en conocimiento de que su compañera, Ana María Moral, había caído herida o quizás muerta a manos de la represión militar. También les contó que ella y Juan José Galamba, al oír disparos próximos, habían logrado escapar. Hasta el momento del asesinato de Ana Moral, Gisela tuvo contacto con sus padres. Pero luego de eso ya fue desaparecida.

Gisela tenía 22 años.

11.° Baldosas por la Memoria: una recuperación de la historia familiar y una reposición.

21-11-2023 | Ismael Zapata es un mendocino que formó familia y vivió en Almirante Brown, Buenos Aires, donde fue referente social y poítico y es ampliamente reivindicado. En la familia mendocina, su memoria fue escasamente recuperada hasta que una sobrina nieta recuperó su historia. Hoy, su baldosa y su pancarta, tienen quien las eleve en Mendoza.

Además, se repuso la baldosa de Isabel Membrive, sanrafaelina secuestrada en Mendoza, el 25 de mayo de 1978, en el marco del operativo especial dispuesto con motivo del Mundial de Fútbol. La baldosa fue colocada al lado de la de su compañero, Juan Carlos Charparín.

Horacio Ismael Zapata

Horacio nació el 19 de mayo de 1919 en la Ciudad de Mendoza. Creció en Villa Nueva, Guaymallén. Hijo de Mercedes Zapata, tuvo 7 hermanas mujeres y 3 hermanos varones, la más chica falleció este año. En la década del ’50 se fue a vivir a Buenos Aires, a la localidad de Almirante Brown. Se casó en 1960 con Dominga Sarmiento, tucumana que también había ido Buenos Aires a buscar una vida mejor. Padre de 5 hijos: Rosita, Jorge, Mercedes, Olga y Francisco.

Allí hacía diversos trabajos por cuenta propia, era albañil y también botellero, vivía del día a día, en San José, un barrio muy humilde de las afueras de Almirante Brown. En su Mendoza natal era simpatizante del radicalismo pero en la marea del conurbano bonaerense abrazó el peronismo. Horacio era militante del MR-17, Movimiento Revolucionario 17 de Octubre, y delegado municipal en su barrio. Cuando se formó la Comisión para la Salita del barrio, el histórico dirigente Luis Cepeda y Horacio fueron elegidos por sus vecinos como Presidente y Vice.

 En la tarde del 19 de agosto de 1976 fue secuestrado por las fuerzas represivas, a pocas cuadras de su casa, en la casa del compañero Juan Castro. Lo metieron en un baúl salvajemente golpeado, de allí lo llevaron hasta su casa ubicada en Mitre 6083, en el Barrio San José. Allanaron la casa, simularon fusilar a su esposa y su hija más chica, que estaba completamente sitiada por militares y policías. A su hija Mercedes se la llevaron en el operativo. Allanaron también la casa de Rosita, su hija mayor, que vivía muy cerquita, la golpearon, amenazaron y robaron todo lo que encontraron. Horas más tarde, liberaron a Mercedes que volvió caminando sola desde una calle lejana. Él permanece desaparecido.

Horacio tenía 57 años.