Documento de los organismos de derechos humanos de Mendoza a 50 años del golpe genocida

24-03-2026 | Compartimos el texto, el archivo descargable y las transmisiones en vivo por redes sociales del documento que fue leído en el acto final de la marcha. En una jornada histórica, fueron cincuenta mil las personas que marcharon en Mendoza. La consigna principal fue «Hacer memoria. Organizar la rabia», acompañada de un sostenido «¡Memoria completa es que digan dónde están!» en alusión y respuesta al negacionismo y apología del genocidio que aún circula entre voces oficiales y públicas.

Documento Organismos de DDHH – Mendoza, 24 de marzo de 2026

A 50 años del golpe genocida

Compañeros, compañeras y compañeres, hoy se cumplen 50 años del inicio formal del plan genocida en nuestro país. Como todos los 24 de marzo, nos hacemos presentes en cada rincón de la Argentina, reuniéndonos y marchando para reafirmar nuestro compromiso —cada vez con más fuerzas— de sostener la irrenunciable lucha por la defensa de los derechos humanos. Hacer memoria y organizar la rabia es una tarea fundamental en este contexto tan atroz.

Hace 50 años, el poder económico y las FF. AA. perpetraron un genocidio. Un plan sistemático que era imposible sin la colaboración de sectores eclesiásticos, civiles y judiciales. Hubo censuras, persecuciones, ejecuciones y fusilamientos masivos. Atacaron con torturas en centros clandestinos de detención. La violencia sexual fue utilizada como una forma ensañamiento y disciplinamiento sobre miles de compañeras. Miles de expulsiones de trabajos y lugares de estudio; centenares de miles de argentinos y argentinas exiliadas e insiliadas. Secuestros, retenciones ilegales, desaparición de 30000 compañeros y compañeras; y el robo de más de 500 niños y niñas como «botín de guerra”, entre otros tantos crímenes de lesa humanidad cometidos.

Todo este horror aplicado por el poder de turno y sufrido por nuestro pueblo garantizó la reorganización social necesaria para el desarrollo de un plan económico que tuvo como objetivo vaciar las riquezas de nuestro suelo, pulverizar nuestra soberanía y hundirnos a los designios de un imperio ávido de someter —aún más— a los pueblos de nuestra América Latina ¡Después de 50 años, las similitudes son alarmantes! El gobierno nacional está decidido a imponer un régimen que garantice el modelo de sociedad que pretende. El avasallamiento a la vida democrática, el desmantelamiento y la destrucción de los derechos conquistados son algunas de las herramientas que implementan con creciente intensidad en todos los órdenes de la vida política y social.

Al igual que en la dictadura, el endeudamiento vuelve a instalarse como política de Estado. En este contexto, la sumisión a las directivas del Fondo Monetario Internacional se traduce en la implementación de un conjunto de medidas de ajuste que el gobierno aplica a rajatabla. Entre tantas, se encuentran la reducción de haberes y pensiones a las personas más desprotegidas; el desfinanciamiento de la educación y la ciencia —¡lo que quieren es un pueblo ignorante!—; también la expoliación de nuestros recursos naturales, con la consecuente destrucción del ambiente y contaminación del agua. Estas políticas son parte central de un plan de extinción silencioso, pero cuyos efectos ya son visibles y afectan de manera directa a amplios sectores de la sociedad. En ese marco, ¡no olvidamos que en nuestro país, han puesto en venta el agua! Por eso, ¡seguimos defendiendo la Ley de Glaciares!

El Estado persigue y reprime a quienes debería cuidar. Cada semana las y los jubilados son gaseados y golpeados, mientras se constituyen en uno de los sectores más empobrecido y perjudicado. Limitar el acceso a sus remedios es un claro plan de exterminio que evidencia el goce de la crueldad de este gobierno. Situación similar sufren las personas con discapacidad y sus familiares. El recorte de las pensiones y prestaciones vuelve imposible sostener sus tratamientos y sus condiciones mínimas de vida. Plata hay, aunque vociferen lo contrario. Basta ver la escandalosa corrupción de funcionarios que se llenaron los bolsillos cobrando coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad ¡Son unos corruptos!

Sin embargo, estos no son los únicos colectivos atacados ferozmente, la pobreza se agudiza y la situación se torna insostenible. La medición multidimensional realizada por el Observatorio de la Deuda Social en Argentina indicó que, en 2024, el 67,5% de la población era pobre. Si se incorpora la información sobre las personas con ingresos cercanos a la línea de pobreza, las cifras aumentan hasta un 74,1% de los hogares, que equivale al 81% de personas según informó la CELAG. Estas cifras contrastan con los datos oficiales difundidos por el INDEC. En este contexto, las niñeces y adolescencias continúan siendo uno de los sectores más afectados, frente a lo cual la gestión de Javier Milei impulsa como respuesta un nuevo Régimen Penal Juvenil. Una iniciativa punitiva centrada en la baja de la edad de imputabilidad a los 14 años. ¡Lejos de garantizar sus derechos, les garantiza el castigo! La situación de las personas en condición de calle refuerza este diagnóstico: ¡la miseria es planificada!

Desde que asumió Milei, en Argentina, cierran 30 empresas por día. El derrumbe afecta a casi todos los sectores de la economía. En total, ya bajaron la persiana 22608 fábricas y compañías. Trabajadores y trabajadoras son despedidos a diario, dejando a miles de familias sin sustento para poder vivir. A este escenario se incorpora otra orden del FMI, una Reforma Laboral que presenta un grave retroceso en materia de derechos y que beneficia únicamente a la casta real.

Los discursos de odio contra las mujeres y el colectivo LGTIBQ+ no se quedan sólo en lo discursivo, sino que están acompañados de una política de vaciamiento con consecuencias fatales. Entre enero y febrero de este año se registraron 43 femicidios en nuestro país, cifras que incrementan al contemplar los intentos denunciados. Al menos 23 niños y niñas quedaron sin sus madres. El colectivo LGBTIQ+ ha sido objeto de ataque sistemático por parte del presidente. A las condiciones de vulnerabilidad de sus vidas se adhiere la violencia de la que son víctimas: ¡93 crímenes de odio fueron ejecutados en 2025!

En sintonía, estamos sufriendo como país la entrega de nuestra soberanía al poder económico extranjero como nunca antes. Y de esta situación, hay responsables y cómplices: la adormecida CGT con su inadmisible pasividad ante el ataque a la clase trabajadora; diputados, diputadas, senadores y senadoras que se venden a cada oferta que les resulta conveniente; y gobernadores que asumen acuerdos desconocidos para los pueblos de sus provincias y que fortalecen a una política que nada tiene que ver con sus necesidades. Ante esto, ¡no podemos, no queremos mirar para otro lado! Estamos acá para ejercer la defensa de los derechos humanos y para denunciar a todos y cada uno de los sectores que participan de esa entrega ¡la patria no se vende, la patria se defiende!

En lo que refiere a políticas de memoria, las medidas regresivas adoptadas desde 2024 son alarmantes. Desde el retorno de la democracia, con vaivenes, nuestro país se consolidó como referente en la lucha contra la impunidad y la garantía de los derechos humanos. No obstante, el gobierno decidió reducir el papel del Estado en investigaciones por crímenes de lesa humanidad; obstruir el acceso a archivos de la dictadura; y, debilitar los mecanismos de reparación y apoyo a las víctimas. De igual modo, desmanteló instituciones dedicadas a la memoria, lo que acompañado por sus discursos negacionistas y los rumores sobre posibles indultos a militares condenados constituyen un claro retroceso y violación a los derechos por la verdad y la justicia.

¡Lo venimos denunciando, el discurso y las acciones de Milei y compañía representan prácticas fascistas! Estos se enlazan directamente con la política de ultraderecha que está abatiendo al mundo entero. Por ello, su insistente apoyo y alianza con genocidas como Netanyhaju y Donald Trump que simbolizan el régimen de carácter depredador que aplica este gobierno. Ante esto, ¡repudiamos las acciones imperialistas sobre los pueblos de Venezuela, Cuba, Palestina, y el ataque criminal sobre el pueblo Iraní!

Por su parte, Alfredo Cornejo se asocia y actúa de forma coordinada con el gobierno nacional para destruir derechos ya adquiridos y consagrados en nuestra Constitución Nacional. Se valen de minar —cada vez más— a esta democracia debilitada. Tanto los decretos de Necesidad y Urgencia y los constantes vetos presidenciales como la represión que sufren las compañeras y compañeros que denuncian y ponen el cuerpo en la sagrada lucha por la defensa del agua, son un reflejo del régimen que aplican. Apelan a prácticas fascistas, simbólicas y de acción directa. El castigo físico, la persecución, la detención en espacios públicos como la Legislatura de Mendoza y la cárcel a las y los militantes son las respuestas ante el reclamo genuino por la defensa de nuestros derechos y recursos naturales. Al menos 32 personas han sido detenidas en las movilizaciones por la defensa del agua pura. ¡NO A LA CRIMINALIZACIÓN DE LA PROTESTA!

En Mendoza, el Estado policial se consolida. A la multitudinaria presencia policial en marchas y manifestaciones, ahora se suman la habilitación legal del uso de la violencia :indiscriminada, a través de la reforma de la ley policial 6722, y la creación de la figura del “agente encubierto” en entornos o plataformas digitales mediante la reforma de la ley 6730. Estas decisiones legislativas desdibujan los márgenes de los límites lícitos del uso de la fuerza y de los datos personales, mientras ofrecen garantías de impunidad para quienes los usan ilegalmente. Exigimos al Ministerio Público Fiscal, conducido por Alejandro Gullé: la investigación de actos de violencia policial, debida diligencia, celeridad y estricto apego a los estándares internacionales de uso legítimo de la fuerza al momento de evaluar las conductas cuestionadas.

¡Ante las recetas del horror de hoy y de ayer, los organismos de DD. HH. optamos por la resistencia activa! Fue y continúa siendo el camino elegido. Nos comprometimos con nuestro pueblo a luchar hasta llegar a hacer justicia por los crímenes cometidos y lo logramos. En Mendoza, tenemos 13 juicios por delitos de lesa humanidad, uno en curso y doce con sentencia. Y pronto inicia uno nuevo que investigará los crímenes cometidos contra 60 niños y niñas durante la dictadura. Centenares de compañeros y compañeras han declarado a lo largo y ancho de nuestro país. Sabemos cómo funcionó el terrorismo de Estado. ¡No olvidamos, no nos reconciliamos y no perdonamos!

Continuamos la lucha inquebrantable de Abuelas tras 50 años y la consecuente recuperación de 140 nietos y nietas. La búsqueda y recuperación de los restos de compañeros y compañeras, son una prueba más de que el compromiso por la verdad es nuestro norte. Por este motivo, seguimos reclamando: ¡Qué nos digan dónde están los restos de nuestros familiares! ¡Restitución de las y los jóvenes que todavía continúan apropiados!

Cada espacio físico del horror, los transformamos en sitios de Memoria viva. Hoy, los ex centros clandestinos de detención recuperados son lugares de transmisión y construcción de conciencia. Más de 21000 personas —en su mayoría jóvenes— han realizado sus recorridos guiados. Constituyéndose como espacios pedagógicos de recuperación de la Memoria histórica.

“A donde vayan los iremos a buscar” no es una amenaza y menos una advertencia, es una promesa. Nuestro patrimonio son las luchas libradas que representan más de cinco décadas junto al pueblo. Cada una de las acciones realizadas en estos 50 años, es nuestra historia que no podrán borrar, son nuestros logros, son nuestras banderas ¡Estamos de pie y lo saben!

A 50 años del golpe mantenemos: las banderas de nuestras compañeras y compañeros desaparecidos y asesinados; la firme exigencia de cárcel común, perpetua y efectiva para los genocidas; la irrenunciable búsqueda de los cuerpos de nuestros familiares; y la restitución de los nietos y nietas que nos faltan.

A 50 años seguimos transformando el horror en MEMORIA VIVA:

“No olvidamos. No perdonamos. No nos reconciliamos”.

¡A la impunidad planificada, memoria organizada!

Memoria completa es que digan dónde están. ¡Son treinta mil y fue genocidio!

¡La patria no se vende! ¡Se defiende!

¡Basta de persecución y criminalización de luchadores, luchadoras y organizaciones sociales populares!

¡Basta de violencia institucional!

¡No a la baja en la edad de imputabilidad!

¡No a la militarización de las calles!

¡Basta de discursos de odio y posturas negacionistas!

¡No a la impunidad de ayer y de hoy!

¡Libertad a los presos y presas políticas!

30000 compañeras y compañeros detenidos desaparecidos

¡Presentes! ¡Ahora y siempre!

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Transimisión en vivo: Instagram del EPM

En Mendoza abrimos el Archivo Provincial de la Memoria Susana Muñoz

02-12-2025 | La actividad de presentación será el miércoles 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos, a las 20:00 en la explanada del EPM ex-D2. 

Tras años de trabajo, el Espacio para la Memoria y los Derechos Humanos ex-D2, de Mendoza, abre al público el Archivo Provincial de la Memoria Susana Muñoz. Contiene miles de legajos y cientos de cajas referidos al espionaje político-ideológico entre 1964 y 1998. 

Antes y durante la última dictadura, el Departamento de Informaciones de la Policía de Mendoza (D2) funcionó como centro clandestino de detención y como aparato de inteligencia. Sus agentes hacían tareas de espionaje e infiltración y elaboraban fichas y legajos sobre las personas sospechadas por “subversivas”. 

Si bien la mayoría de la información fue destruida por las fuerzas —particularmente los informes y prontuarios de las personas desaparecidas— lo que se pudo rescatar fue entregado a Organismos de Derechos Humanos y, tras décadas de trabajo con fichas, prontuarios políticos e informes policiales, un equipo archivístico del Espacio para la Memoria y los Derechos Humanos ex-D2 de Mendoza abre al público el Archivo Provincial de la Memoria Susana Muñoz. Nuestro Archivo lleva el nombre de la compañera expresa política que por décadas se dedicó a la recopilación de información y guarda de documentación; nuestro trabajo es heredero y continuador de su legado.

Al principio de la década del 70, varias policías provinciales del país habían creado departamentos de inteligencia con el nombre Departamento de Informaciones Policiales, identificado dentro de la estructura con el código D2. En Mendoza, los agentes del D2 hacían tareas de espionaje e infiltración: estudiaban la prensa, registraban escuchas, eran custodios en bancos, oficinas del Estado y universidades; también se infiltraban en lugares de trabajo, organizaciones sociales y políticas, reuniones sindicales o asambleas estudiantiles. Ellos tomaban nota, sacaban fotos, elaboraban informes. 

Ese archivo policial es hoy un archivo histórico. Con la disolución del D2, por la reforma policial de 1998, lo que no fue destruido fue entregado a los organismos de derechos humanos de Mendoza. Por falta de un espacio propio, el material estuvo en custodia de la Universidad Nacional de Cuyo por más de diez años. Luego de la creación del Espacio para la Memoria y los Derechos Humanos ex-D2, el archivo se trasladó a su actual ubicación en el segundo subsuelo del edificio. 

El repositorio reúne materiales de diversos fondos institucionales y personales: fondo D2 (documentación producida por el D2 hasta su disolución), fondo libros de novedades de comisarías de Mendoza (1975-1983), colección audiovisual sobre delitos de lesa humanidad (grabación del segundo juicio de la provincia), fondo personal Alfredo Guevara (abogado de derechos humanos), fondo Casa por la Memoria y la Cultura Popular y otros fondos personales de integrantes de los organismos de derechos humanos locales.  

Los materiales se podrán consultar a partir del 10 de diciembre en la web del EPM ex-D2 (www.espaciomemoriamendoza.com/archivo) y con cita previa, en la sede del EPM (Belgrano 179, primer piso, Ciudad de Mendoza).

La actividad de presentación del 10 de diciembre a las 20:00 en la explanada del EPM estará a cargo del Archivo Provincial de la Memoria.

Más de veinte mil personas recorrieron el ex-D2

29-09-2025 | En el Espacio para la Memoria y los Derechos Humanos ex-D2, las voces de quienes sobrevivieron al terrorismo de Estado guían recorridos que transforman el horror en aprendizaje colectivo. A diez años de su creación, más de veinte mil personas ya habitaron este sitio de memoria.

Entrar hoy al Espacio para la Memoria y los Derechos Humanos ex-D2 es también recorrer las huellas de lo que ocurrió allí hace casi medio siglo. Las paredes, las escaleras, las ventanas de concreto del Palacio Policial todavía conservan el eco de lo que fue un engranaje central del aparato represivo en Mendoza. Ese pasado no se cuenta desde afuera: lo cuentan sobrevivientes en primera persona y se escucha en recorridos en primera persona.

Antes y durante la última dictadura, las patotas del D2 salían, por lo general, de noche. Secuestraban a las personas que buscaban en autos sin identificación, en vehículos robados a las propias víctimas o en camiones militares. Con la cara cubierta y las manos atadas, las personas eran trasladadas hasta el edificio de la policía, ingresaban por el estacionamiento —por detrás—, y sentían bajo sus pies el ripio del suelo. Algunas alcanzaban a mirar por debajo de la venda o la capucha. Así empezaba el cautiverio.

Ya dentro del D2, el itinerario del terror tenía su propio ritmo. Entre golpes, gritos, humillaciones y malos tratos, las víctimas eran arrastradas de los calabozos a la sala de torturas, bajando o subiendo las escaleras características del edificio. Los interrogatorios eran brutales: picana eléctrica, golpes, asfixias, ahogamientos, abusos sexuales e intimidaciones verbales. Las personas en cautiverio casi nunca recibían comida ni agua. Apenas las sacaban al baño, no tenían abrigo, no podían higienizarse. En el caso de las mujeres, la violencia sexual fue constante y sistemática.

Para el resto de la sociedad mendocina, el edificio del Palacio Policial tenía otra cara. Era un espacio público, al que se accedía por calle Belgrano, donde se tramitaban documentos como la cédula provincial o el certificado de “buena conducta”. Lo que para unas pocas personas era un lugar de encierro y tortura, para otras era una dependencia administrativa común. Mientras los calabozos estaban llenos, las oficinas seguían funcionando con normalidad.

La arquitectura del edificio, de estilo brutalista, también formó parte de esa lógica represiva. Su estructura con múltiples accesos, escaleras, pisos y entrepisos, la disposición y características de sus celdas y calabozos, todo fue funcional al esquema del terrorismo de Estado. Muchos de quienes lo visitan hoy se sorprenden al descubrir esa doble función: la fachada pública y el entrepiso o el subsuelo del horror.

En 2015, tras la recuperación del ex-D2, los organismos de derechos humanos que sostuvieron su refuncionalización comenzaron a ofrecer recorridos guiados por el sitio. En ellos, las y los sobrevivientes narran su experiencia a grupos de estudiantes, docentes, profesionales, turistas y familias. En ese intercambio, las memorias individuales se vuelven colectivas, y el dolor encuentra un nuevo sentido: el de la memoria y la transmisión.

Hasta hoy, más de 20000 personas recorrieron el Espacio para la Memoria. Cada visita es distinta, porque quienes guían los recorridos ponen el cuerpo y la voz para reconstruir lo vivido y resignificar el lugar. “Es fuerte escuchar los relatos de las cosas vivenciadas donde hoy estamos parados. También es bueno haber recuperado este lugar para que no se pierda la memoria”, dijo un estudiante tras una de las visitas.

A diez años de su creación, el EPM ex-D2 reafirma que la memoria no es un relato del pasado, sino una práctica viva. Hablar en primera persona es una forma de hacer justicia simbólica, de resistir el olvido y de sostener, cada día, el compromiso con la verdad y la justicia.

El trabajo colectivo transformó un centro clandestino en un sitio de memoria

23-09-2025 | A medio siglo del terrorismo de Estado y una década después de su creación, el Espacio para la Memoria y los Derechos Humanos ex-D2 continúa transformando un lugar de horror en territorio de reflexión, justicia y construcción colectiva de la memoria.

Habitar la memoria es un ejercicio político y sensible que requiere tiempo, compromiso y comunidad. En Mendoza, ese proceso tiene un sitio emblemático: el Espacio para la Memoria y los Derechos Humanos ex-D2, que este año cumple diez años desde su creación como espacio público.

Durante la última dictadura, el país fue escenario de un plan criminal sistemático y organizado que necesitó de una infraestructura represiva. Para ejecutarlo, la dictadura puso en funcionamiento alrededor de ochocientos centros clandestinos de detención, tortura y exterminio, distribuidos en todo el territorio nacional. Eran lugares destinados al cautiverio ilegal de personas perseguidas y secuestradas por razones políticas. Algunos fueron diseñados específicamente para ese fin; otros fueron adaptados para alojar el horror.

En Mendoza funcionaron cerca de cuarenta centros clandestinos. El más grande fue el D2, una dependencia de inteligencia policial que operó en distintos edificios hasta concentrar su actividad, en 1974, en el recientemente inaugurado Palacio Policial, ubicado en pleno centro cívico de la ciudad. Detrás de las paredes de esa sede funcionaban oficinas, pero también calabozos. Desde 1975, esos espacios se utilizaron para detener ilegalmente a militantes, dirigentes gremiales, estudiantes y trabajadoras y trabajadores perseguidos por su compromiso político y social.

Los agentes del D2 cumplieron una doble tarea: reunir, organizar y analizar información sobre personas y organizaciones, y —al mismo tiempo— conformar grupos de tareas encargados de los allanamientos, secuestros, desapariciones y asesinatos. Era una oficina de inteligencia, pero también una patota de secuestro.

Con la llegada de la democracia, fueron las víctimas sobrevivientes quienes señalaron y reconstruyeron el rol del D2 dentro del circuito represivo de Mendoza. A partir de 2003, las políticas de memoria, verdad y justicia impulsadas a nivel nacional —como la anulación de las leyes de impunidad y la reapertura de los juicios a los responsables del terrorismo de Estado— abrieron nuevos caminos. En 2006, los organismos de derechos humanos de Mendoza comenzaron el pedido formal para que el edificio del D2 se convirtiera en un espacio de memoria.

En 2013, el frente del edificio fue señalizado con los pilares que sostienen la lucha por los derechos humanos: Memoria, Verdad y Justicia. La leyenda “Aquí funcionó el centro clandestino (…) D2” marcó simbólicamente el inicio de una nueva etapa. Un año después, un decreto provincial dispuso la creación del Espacio para la Memoria y, el 12 de septiembre de 2015, el gobierno provincial entregó parcialmente el inmueble a los organismos de derechos humanos. Desde entonces, comenzó un largo proceso de refuncionalización: de ex centro clandestino a sitio de memoria activo.

Hoy, el Espacio para la Memoria y los Derechos Humanos ex-D2 alberga distintas comisiones de trabajo, el archivo de documentación de la represión, la biblioteca de libros recuperados y una biblioteca digital dedicada al estudio y la difusión del pasado reciente. Sus integrantes realizan recorridos guiados, cursos de formación docente, presentaciones de libros, charlas abiertas y actividades artísticas que buscan mantener viva la memoria colectiva.

A diez años de su creación, el EPM ex-D2 sigue siendo un lugar donde el pasado reciente se piensa en presente y se proyecta hacia el futuro. Un sitio donde la memoria se habita, se discute y se construye día a día como una herramienta indispensable para garantizar el Nunca Más.

Fichar gente: de archivo policial a archivo histórico

18-09-2025 | Durante la última dictadura, el Departamento de Informaciones Policiales de Mendoza espió, persiguió y fichó a miles de personas. Lo que comenzó como un archivo de control y represión hoy es memoria histórica y testimonio contra el olvido. La historia del Archivo Provincial de la Memoria Susana Muñoz.

La represión no fue improvisada ni antes ni durante la dictadura. Las patotas que salían del Departamento de Informaciones Policiales, conocido como D2, sabían con exactitud a dónde dirigirse. Tenían las direcciones de las personas que buscaban, conocían sus rutinas, los trabajos a los que asistían y los grupos de los que participaban. Cada operativo estaba sostenido por un trabajo sistemático de inteligencia y espionaje.

El D2 no era solo un centro clandestino de detención y tortura: era, sobre todo, una maquinaria de información. Sus agentes realizaban tareas de infiltración en sindicatos, universidades, organizaciones sociales y políticas, pero también cumplían funciones visibles como custodios en bancos, oficinas estatales y dependencias públicas. Desde esos lugares estratégicos observaban, tomaban notas, sacaban fotos y elaboraban informes. Estudiaban la prensa, registraban escuchas y armaban un mapa detallado de las vidas que querían controlar.

Ese trabajo culminaba en fichas y legajos que marcaban el destino de miles de personas. Quien quedaba “fichado” pasaba a integrar el engranaje de persecución que podía derivar en un secuestro. La detención clandestina se acompañaba de interrogatorios bajo tortura, diseñados no solo para castigar sino para arrancar nuevos datos que alimentaran el circuito represivo. Así se retroalimentaba un sistema que perseguía a militantes, sindicalistas, estudiantes, artistas y, en definitiva, a cualquiera que fuera señalado como “subversivo”.

Con el paso del tiempo, gran parte de esa documentación fue destruida deliberadamente por las fuerzas. En especial, se borraron los rastros de las personas detenidas-desaparecidas. Sin embargo, miles de fichas, prontuarios políticos e informes policiales pudieron ser rescatados y entregados a los organismos de derechos humanos, la mayoría, de la década del 90. Son cientos de cajas que abarcan más de tres décadas de espionaje político-ideológico, entre 1964 y 1998.

Los agentes del D2 creían estar construyendo un archivo policial para vigilar a la sociedad mendocina. Sin saberlo, también estaban levantando un archivo histórico, un registro de la persecución que hoy constituye una prueba invaluable para comprender el terrorismo de Estado y sus continuidades.

En esos documentos aparecen nombres de militantes de partidos y organizaciones, pero también de artistas, deportistas, personas en situación de calle, jóvenes vinculados al rock e incluso integrantes de sectas religiosas. El espectro de la vigilancia era tan amplio que muestra hasta qué punto la sospecha atravesaba la vida cotidiana y se convertía en un modo de control social.

La documentación pasó por distintos lugares hasta que, con la recuperación del edificio del D2 como Espacio para la Memoria, regresó al Palacio Policial. Esta vez no como herramienta de persecución, sino como fuente de memoria histórica.

El trabajo de organización y conservación de esos archivos comenzó con la tarea incansable de Susana Muñoz, quien durante años sostuvo en soledad la clasificación de miles de documentos. Hoy, un equipo continúa esa labor bajo el nombre de Archivo Provincial de la Memoria “Susana Muñoz” y garantiza que esos papeles no vuelvan a ser escondidos ni silenciados.

A pesar de las pérdidas irreparables en el acervo documental, lo que se conserva permite reconstruir fragmentos de historias personales y colectivas, aportar pruebas a los juicios por delitos de lesa humanidad y sostener un ejercicio activo de memoria.

El Espacio para la Memoria de Mendoza cumple diez años y, con él, el archivo cobra una nueva dimensión: la de un patrimonio social que interpela al presente. Contar esta historia no es solo mirar hacia atrás, sino reafirmar el compromiso de que nunca más la vigilancia y la represión se impongan sobre los derechos y las libertades.

Los libros que sobrevivieron a la dictadura: memoria, censura y resistencia en el ex-D2

14-09-2025 | Durante el terrorismo de Estado, en Mendoza, las fuerzas represivas no solo secuestraron personas: también se llevaron sus libros, considerados “subversivos”. En democracia, esos ejemplares se transformaron en prueba irrefutable del horror y hoy integran la Biblioteca de la Memoria del EPM ex-D2.

En tiempos de dictadura, el miedo podía entrar de madrugada, con un portazo, con botas que arrasaban la intimidad de una casa. Los operativos represivos de las patotas militares y policiales en Mendoza dejaban un saldo brutal: militantes secuestrados, familias destruidas, objetos personales robados. Y también, silenciosamente, libros arrebatados de bibliotecas personales y familiares.

Parece fácil comprender por qué los aparatos de inteligencia veían “el enemigo” en estudiantes, sindicalistas, militantes sociales o integrantes de partidos políticos. Criticaban un orden injusto, cuestionaban un modelo económico, se oponían al régimen. Pero… ¿qué podía haber de peligroso en un libro?

La respuesta está en la propia definición de “subversivo”. Subvertir es alterar un estado de cosas dado, y los libros, con su potencia transformadora, con su capacidad de transmitir ideas y sueños de emancipación, también eran considerados una amenaza. No solo se buscaba silenciar voces, sino también apagar pensamientos.

Con la llegada de la democracia, cuando la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep) visitó Mendoza para investigar los crímenes del terrorismo de Estado, un grupo de sobrevivientes recorrió el edificio del D2, antiguo centro clandestino de detención que funcionaba en pleno centro de la ciudad. Querían reconocer los espacios donde habían estado en cautiverio.

En la zona de calabozos, Silvia Ontivero —sobreviviente— pidió abrir la celda del fondo. Producto de la tortura, allí había muerto Miguel Ángel Gil —un compañero suyo— y el lugar parecía clausurado en el tiempo. Lo que encontraron al abrir la puerta sorprendió a todo el grupo: cientos de libros apilados en la penumbra. Uno cayó al suelo, a los pies de la mujer. Era Las venas abiertas de América Latina, de Eduardo Galeano. Roberto Marmolejo —otro sobreviviente— lo alzó, lo abrió e, inmediatamente, se lo dio a su compañera porque le pertenecía a ella. En la primera página había una dedicatoria: se lo había regalado su hermano y lo tenía sobre su mesita de luz cuando fue secuestrada.

Ese hallazgo fue una prueba irrefutable de que el D2 había funcionado como centro clandestino de detención, torturas y exterminio. Los libros secuestrados junto con las personas se convirtieron en testigos materiales de la represión. Relataban, en silencio, una historia de censura política y cultural que buscaba borrar toda huella de disidencia.

A fines de la década de 1990, ese acervo fue entregado a la agrupación H.I.J.O.S., que lo resguardó como parte del patrimonio de la memoria colectiva. Con el paso de los años, y la creación del Espacio para la Memoria y los Derechos Humanos ex-D2, estos libros recuperaron un lugar de cuidado, preservación y reconocimiento.

Hoy, integrantes del EPM se ocupan de sistematizarlos e inventariarlos. Su deseo es que muy pronto puedan conformar una sala de lectura abierta al público, un espacio donde la comunidad pueda acercarse a esos textos que sobrevivieron al intento de ser borrados. Porque cada ejemplar lleva consigo una historia: la de quienes lo leyeron, lo atesoraron, lo perdieron en un operativo, lo reencontraron décadas después. El ilustrador Andrés Guerci publicó este relato en la historieta Mesita de luz, en la que recrea el devenir de los hechos y reconoce a cada participante, a cada sujeto de la historia pasada y presente.

La Biblioteca de la Memoria de Mendoza es, en ese sentido, mucho más que una colección: es un archivo vivo que resiste al olvido, que denuncia la censura, que rinde homenaje a quienes soñaron con un país más justo. A diez años de la apertura del EPM, el desafío es que cada vez más personas conozcan esta historia, para que el pasado nunca más se repita y la memoria se mantenga encendida.

Diez años de memoria viva en Mendoza

12-09-2025 | El Espacio para la Memoria y los Derechos Humanos ex-D2 cumple una década de trabajo militante y colectivo. Un recorrido por las comisiones, archivos y proyectos que sostienen día a día la lucha por memoria, verdad y justicia.

Hace diez años, el ex-centro clandestino de detención D2 fue entregado a los Organismos de Derechos Humanos de Mendoza, quienes abrieron sus puertas para convertirlo en el primer Espacio para la Memoria y los Derechos Humanos de Mendoza. Desde entonces, este lugar emblemático de la represión en Mendoza se transformó en un faro de militancia, compromiso y construcción colectiva.

El EPM ex-D2 se sostiene con el trabajo cotidiano de sus comisiones. Desarrollan propuestas educativas para que nuevas generaciones conozcan lo ocurrido durante el terrorismo de Estado. Trabajan en la preservación y resignificación del edificio, mediante la conservación de la memoria material de lo que aquí sucedió. Convocan a actividades culturales y artísticas y, también, difunden convocatorias y contenidos que fortalecen el vínculo con la sociedad.

El espacio alberga también instituciones fundamentales. El Archivo Provincial de la Memoria Susana Muñoz reúne documentos del viejo archivo policial. La Biblioteca de la Memoria guarda entre sus estantes libros recuperados de los propios calabozos de la dictadura y constituye un símbolo de resistencia cultural. A su vez, la página web del EPM ex-D2 ofrece una mediateca digital, donde se comparten materiales audiovisuales, charlas y registros históricos accesibles a toda la comunidad.

Desde 2024, funciona en el espacio el Nodo Identidad, una sede de Abuelas de Plaza de Mayo que refuerza la búsqueda de nietos y nietas apropiados durante la dictadura cívico-militar. Esta iniciativa local se suma a la lucha nacional por restituir identidades y garantizar justicia.

Además, el EPM ex-D2 impulsa diversas iniciativas y actividades culturales que fortalecen la memoria colectiva y el encuentro comunitario. Entre ellas, se destacan las Baldosas por la Memoria colocadas en la explanada de la entrada para recordar, homenajear y formar un mar de memoria con los nombres de las desaparecidas y los desaparecidos; el ciclo Narrativas de Memoria, que habilita espacio de presentación de libros, historietas y otras publicaciones escritas relacionadas con derechos humanos, democracia y memoria. A lo largo de estos años también se han realizado muestras de artes plásticas y fotográficas, así como presentaciones de bandas, solistas, vocalistas, candombes, etc., que llenan de música y vida este lugar que antes fue de horror y silencio.

Otro de los ejes fundamentales del espacio son las actividades pedagógicas. Regularmente se realizan recorridos guiados por sobrevivientes, en los que la palabra en primera persona transmite la experiencia del terrorismo de Estado y permite comprender la dimensión humana del horror. Hasta ahora, más de veinte mil personas han recorrido el ex-D2. A su vez, desde hace cuatro años se dicta un curso de formación docente en pedagogía de la memoria, en el que comparten y construyen herramientas y saberes para abordar en las aulas el pasado reciente y que las nuevas generaciones crezcan con una perspectiva crítica y comprometida con los derechos humanos.

En estos diez años, el EPM ex-D2 se consolidó como un lugar de encuentro, de memoria activa y de militancia. Cada actividad, cada proyecto y cada espacio son parte de un mismo horizonte: mantener viva la memoria, honrar a las víctimas y seguir luchando por un presente y un futuro con más democracia y derechos humanos.

Fernández, exoficial del D2 condenado, agredió a víctimas del terrorismo de Estado

29-12-2024 | Reivindicó, además, haber criado a la nieta 127, pero en realidad la apropió y fue condenado en un juicio por delitos de lesa humanidad. Esa sentencia se sumó a otras cuatro por las que había recibido prisión perpetua y 20 años de prisión. Nos manifestamos.

Repudiamos la actitud prepotente de Armando Osvaldo Fernández —expolicía condenado en cinco juicios por delitos de lesa humanidad— contra víctimas del terrorismo de Estado, familiares y militantes de derechos humanos.

Está en curso el 13.° juicio de Mendoza por delitos de lesa humanidad. Investiga crímenes cometidos por el aparato del D2 de la Policía de Mendoza. Durante la última audiencia del año, el viernes 27 de diciembre, se conoció que Abuelas de Plaza de Mayo restituyó la identidad del nieto 138. 

Al finalizar la declaración testimonial del día, familiares de personas detenidas desaparecidas por razones políticas, corearon la noticia en la sala de audiencias. En respuesta, el imputado Armando Osvaldo Fernández —quien ya tiene cinco condenas en juicios anteriores, tres de ellas a prisión perpetua—, gritó «viva la 127, la 127», en referencia a la nieta restituida que él mismo apropió, y cuya identidad se conoció en 2017.

Luego, ya afuera de Tribunales Federales, Fernández estaba en una esquina apoyado en un gabinete de electricidad. El represor tiene asignada prisión domiciliaria por razones de salud, pero se moviliza por sus propios medios cuando asiste presencialmente a las audiencias. 

En esa situación, víctimas y familiares se encontraron con él y reiteró la provocación. El grupo de militantes de derechos humanos comunicó a viva voz a la ciudadanía quién es el represor y los delitos por los que tiene condenas y está imputado. Él respondió con la violencia verbal que puede observarse en los videos que circulan. Un dato a destacar es la reivindicación que hizo de la apropiación de la nieta 127, al decir «viva la 127, yo la crie, yo la crie». También amenazó con «cagar a trompadas» a familiares: «Agradezcan que estoy en cana», intimidó.

De inmediato pusimos en conocimiento a la fiscalía, que se acercó al lugar con el secretario del tribunal, y se cercioraron de que Fernández se fuese a su casa a la brevedad.

La oficina fiscal pidió, a través de un escrito, que el tribunal disponga las medidas necesarias para evitar esta situación, en función de la normativa vigente de protección de víctimas testigo (ley 27372). Reiteró el pedido de mayor control de llegada y partida de represores con domiciliaria, disponiendo la guardia para ello. Y, en el caso del apropiador Fernández, pidió que sus traslados lo realice la fuerza pública, en función de que ya habían ocurrido hechos similares meses atrás, cuando se disponía a «tomar un cafecito» en la cercanía de Tribunales Federales, tras una audiencia.

Agradecemos las expresiones de solidaridad por el agravio vivido y también las de rechazo a las envalentonadas amenazas proferidas por el represor. Hay un contexto de apoyo a los represores y sus acciones —tanto pasadas como presentes— por parte de discursos oficiales, que da lugar a esta situación. 

Cuando nos proponemos dar pelea contra el negacionismo y los discursos de odio es porque los entendemos sistémicos y funcionales a toda una cosmovisión que no solo reniega de consensos democráticos y posdictatoriales alcanzados, sino que propone una forma de relaciones sociales basadas en la violencia y la negación de derechos que afecta a la cotidianeidad de la sociedad. El ataque no es aislado: en el mismo momento está siendo destruida la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación.

Nunca más es ahora. 

Memoria, verdad y justicia por lxs 30000 detenidxs desaparecidxs y por las y los 300 niñxs apropiadxs que aún nos resta encontrar.

Más información sobre la historia del D2.

Teatro, infancias y dictadura: llega a Mendoza «Compañero osito»

7-5-2024 | La compañía chilena de artes itinerantes Viaje creative presentará en el EPM esta obra teatral que narra las historias de niñas, niños y niñes durante la dictadura de Pinochet. Será el viernes 10 de mayo a las 18:30.

Desde la ciudad de Punta Arenas, Chile, llega a Mendoza la compañía de artes itinerantes Viaje creative para presentar la obra de teatro Compañero osito: memorias de niñez en dictadura. Tendrá lugar en el EPM (Belgrano 179, Ciudad de Mendoza) el viernes 10 de mayo a las 18:30. La entrada es libre y gratuita, como todas las actividades de nuestro sitio, pero el grupo pasará la gorra a la salida, para continuar su gira.

Compañero osito es una obra de teatro que narra las historias de niñas, niños y niñes que habitaron la Patagonia chilena durante la dictadura cívico-militar. En algunos casos fueron testigos de la prisión política de sus familiares y transitaron momentos de ausencias, retornos y resistencias. La obra pone en valor la perspectiva y memoria política de la niñez de la época. Desde la memoria colectiva, política y emotiva, los públicos son invitados a reflexionar sobre las temáticas de justicia, reparación y derechos humanos. 

La compañía de artes itinerantes Viaje creative inició una gira arriba de su casa rodante, para mostrar y vincular su trabajo escénico en las diferentes localidades que van visitando. El proyecto, que comprende itinerar por América Latina, se encuentra en este momento en Argentina y visitará Mendoza luego de pasar por Neuquén.  

Masiva convocatoria por el 24 de Marzo: «NUNCA MÁS ES AHORA»

25-03-2024 | A 48 años del golpe de Estado, los Organismos de Derechos Humanos de Mendoza expusieron el documento en el que se plasmaron análisis y reclamos en el contexto actual. A continuación, el escrito completo leído en el acto.

A 48 años del golpe de Estado: ¡NUNCA MÁS ES AHORA!

Desde hace 48 años, quienes sufrimos la represión de la dictadura genocida en nuestros cuerpos y vidas, nos organizamos para conformar el potente movimiento de derechos humanos de Argentina. Somos un movimiento que nació buscando a nuestros seres queridos en comisarías, cuarteles, sedes gubernamentales y religiosas. Madres y Abuelas encabezaron la lucha por “Aparición con vida” y “Libertad a las y los presos políticos”. Desde entonces esas fueron nuestras banderas, y ellas señeras. Luego, peleamos por el Juicio y Castigo y por la restitución de las infancias apropiadas. Logramos el Juicio a las Juntas. Peleamos por llegar a cada escuela y rincón de la patria dando testimonio del genocidio. Luchamos aún en épocas de impunidad, de obediencia debida, de punto final y de indultos. Llegamos al 2001 unides al movimiento obrero, estudiantil, a las organizaciones sociales y culturales. La población empobrecida, hastiada de tanta corrupción y manoseo, se hizo escuchar ante la tragedia que significó el modelo neoliberal impuesto desde el 24 de marzo de 1976 y, en diciembre de 2001, dijo “¡basta!”: el pueblo sublevado en las calles expulsó al mal gobierno.

Desde entonces nuestra lucha se revitalizó, nuestras banderas de Memoria, Verdad y Justicia se hicieron anchas. Fue un estándar inevitable para recuperar DIGNIDAD y perfilar un proyecto de país con más justicia social. Nuestras voces empujaron a que se bajasen los cuadros de los genocidas, que se derogaran las leyes de impunidad y que la Justicia Federal debiese juzgar a los represores, tanto los de las fuerzas armadas y de seguridad como los represores civiles de su propio poder judicial. Llegamos a todas las escuelas, abrimos espacios de memoria, señalizamos cientos de centros clandestinos de detención, tortura y exterminio y otros lugares utilizados por el terrorismo de Estado, y nos encontramos con más hijos e hijas cuya identidad había sido robada.

En Mendoza hemos recuperado parcialmente dos sitios para la Memoria: El Espacio para la Memoria ex-D2 y la ex Comisaría Séptima de Godoy Cruz, centros clandestinos de detención por donde pasaron cientos de compañeras y compañeros desaparecidos y, también, sobrevivientes. Hemos señalizado doce sitios que fueron centros clandestinos de detención, tortura y exterminio en diferentes puntos del territorio provincial. Llevamos trece juicios por delitos de lesa humanidad en el marco del genocidio perpetrado por el terrorismo de Estado: doce con sentencia y uno en curso. Ya son más de 110 las condenas por estos crímenes, incluyendo la condena a cuatro magistrados federales. Hemos restituido la identidad de dos nietos y tres nietas. Llegamos a miles de jóvenes cada año a través de los recorridos en nuestros Espacios de Memoria y también yendo a sus escuelas.

La tarea es ardua y continúa.

Quienes fuimos protagonistas de la lucha política en los 70 y luego sufrimos detenciones, torturas, abusos, muerte y desaparición, pusimos y ponemos el cuerpo. Quienes peregrinamos por respuestas, nuestras madres, abuelas y familiares, pusimos y ponemos el cuerpo. Quienes crecimos en la impunidad de los 90 y salimos a exigir Juicio y Castigo, pusimos y ponemos el cuerpo. Los hijos e hijas de represores que conocieron de cerca aquel horror, espantados, desobedeciendo, se han sumado solidariamente a nuestra causa, pusieron y ponen el cuerpo. A esta cadena infinita, le llega un eslabón más: ¡Les NIETES están de pie, de cuerpo entero, inscribiéndose en el legado de sus abuelas y abuelos! Lo celebramos con inmensa alegría, ratificamos que la lucha continúa y, a pesar de la nueva embestida que intenta negar nuestras historias, hoy estamos en las calles junto a organizaciones sociales y partidos populares, gritando: ¡Nunca más es ahora!!

CONTEXTO NACIONAL

¡Nunca más es ahora! Cuando el gobierno de Milei, que llega al poder de la mano del Partido Militar, intenta negar a las y los 30000 detenidos desaparecidos y a nuestras historias. Cuando intenta instalar discursos negacionistas y discursos de odio que atentan contra la institucionalidad democrática. Cuando, a través de sus declaraciones y decisiones políticas, demuestra su voluntad de tener, una vez más, a las fuerzas militares en las calles.

¡Nunca más es ahora! Cuando a consecuencia de la incitación al odio y a la violencia por parte de Milei, volvemos a sufrir actos de violencia y persecución, como por ejemplo el cobarde atentado contra la integridad que sufrió en los últimos días nuestra compañera de H.I.J.O.S. ¡Nuestro repudio a este acto infame de intimidación y violencia! ¡No nos van a amedrentar! ¡Dijimos NUNCA MÁS!

¡Nunca más es ahora! Cuando se aprueba un “Protocolo de Seguridad” que viola principios constitucionales básicos como el derecho a la protesta y el derecho a la libre expresión. Cuando instala la idea de un enemigo interno y demoniza a cualquiera que se oponga al plan neoliberal que viene a ejecutar en nuestra Argentina. Dice Milei que desea «reconstruir» la Argentina. En realidad, quiere volver a 1900, para reinstalar un régimen de autoritarismo, tiranía y, por supuesto, represión; a favor del poder económico en manos de pocos.

¡Nunca más es ahora! Cuando a través de sus infames DNU y Ley Ómnibus, demuestran que, para este Gobierno, la política consiste en ajuste y represión. Queda a las claras que “la casta” son las personas jubiladas y pensionadas, las personas con discapacidad, las y los trabajadores, las mujeres y diversidades, los pueblos originarios, las personas migrantes, campesinas y trabajadoras rurales. Que “ir contra la casta” es ir contra la salud pública, contra la educación pública, desfinanciar las universidades y dejar la producción científica en ruinas. Es detener la obra pública, dejando en la calle a miles y miles de trabajadores subcontratados e implementar un plan estructural despidos para los trabajadores del Estado, vulnerando sus derechos. La “casta” para Milei son los sindicatos, a quienes trata como sus enemigos; y los institutos públicos de protección y comunicación de la democracia. También son “casta”, para el Presidente, el cine, el teatro y la música, y por eso quiere eliminar los mecanismos que regían para el autosostenimiento y desarrollo de la producción cultural nacional.

¡Nunca más es ahora! Cuando se pretende un pacto con las provincias, un pacto para el saqueo, derogando las leyes de tierras, manejo del fuego, de glaciares, de bosques. Más extractivismo y menos democracia. Y aquí en Mendoza, Cornejo lleva la vanguardia con el Código Minero que las Asambleas del Agua vienen denunciando. Esto es ganancia para las grandes transnacionales mineras, petroleras y del agronegocio. Todo esto resistido por las poblaciones y movimientos populares y de pueblos originarios que saben de la necesidad de cuidar los ecosistemas para la supervivencia de todes y por lo cual son perseguidos.

¡Nunca más es ahora! Cuando la sociedad es arengada con motosierras, portación de armas y represión basada en odio y oposición a lo distinto: las personas mayores, las niñeces, las mujeres y diversidades, las personas con discapacidad, las enfermas, lo diferente, los marrones. Sus discursos de odio habilitan la crueldad en lugar de la convivencia en la diversidad, alimentando el individualismo, negando el colectivo social, impulsando el egoísmo y la deshumanización de cada persona. Ante esto, decimos que somos colectivo y que, desde este abanico que componemos, ¡resistimos y seguiremos resistiendo! 

¡Nunca más es ahora! Cuando el Gobierno Nacional intenta retroceder en la conquista de los derechos de las mujeres y diversidades. Denunciamos la eliminación de los espacios institucionales que existían para garantizar derechos y para eliminar las violencias y las discriminaciones que subyacen los femicidios y los transfemicidios, que no paran. ¡30400 detenides/desaparecides están presentes!

¡Nunca más es ahora! Cuando peligrosamente planifican la intervención de las fuerzas armadas en las calles para el control de la población civil ante un plan económico impuesto desde la dictadura cívico-militar-eclesiástica de 1976.

¡Nunca más es ahora!

CONTEXTO PROVINCIAL

En el contexto provincial se siguen negando nuestras demandas en materia de políticas de Memoria y de otras agendas de derechos humanos, mientras se continúa avanzando con una política criminal selectiva y estigmatizante.

No tenemos aún una respuesta para lograr la institucionalidad plena del Espacio para la Memoria ex-D2 y de la ex Comisaría 7.a. de Godoy Cruz. La provincia sigue sin adherir a la Ley nacional de sitios de memoria n.º 26691 y seguimos sin tener una ley provincial que regule el Espacio para la Memoria ex-D2.

En el último tiempo, el presupuesto en seguridad ha crecido exponencialmente, en detrimento de otras áreas, como educación y salud. Alarma la intervención de las fuerzas represivas desproporcionada en contextos de ejercicio de derechos, a efectos de amedrentarnos, tal como sucedió hace unos días con los trabajadores municipales de Godoy Cruz.

Desde el año 2018 está en vigencia el Código Contravencional, que criminaliza el derecho constitucional a la protesta y legitima el uso de la fuerza; lo que se suma al uso del Código Penal, que también se invoca, para reprimir con cárcel actos de libertad de expresión —mediante la interpretación forzada de su artículo 194—. Todo ello de la mano de una justicia funcional que persigue y condena con llamativa celeridad. Repudiamos la condena y persecución contra Lorena Torres y Martín Rodríguez, Nélida Rojas, su familia, y a los más de sesenta delegados de la organización Túpac Amaru, la persecución a Nora Moyano, Raquel Blas, Micaela Guiñazú, Ernesto Huerta y tantas y tantos otros a quienes se intenta condenar como ejemplo de disciplinamiento. Todo esto es contrario al Estado de derecho. Nos preocupa especialmente la profundización de estas prácticas, propias de Estado terrorista dictatorial.

También se atenta contra la libertad de pensamiento y de expresión mediante la creación legislativa de figuras como la de los espías informáticos, que —sabemos— servirá para facilitar y ejecutar persecuciones ideológicas.

A todo esto se suma la larga historia de violencia institucional que tenemos en nuestra provincia, que no ha perdido vigencia alguna. Las cárceles y las comisarías siguen siendo espacios de tortura y de violación a derechos humanos. El Mecanismo provincial de prevención de la tortura ha sido desmantelado, los organismos de derechos humanos seguimos excluidos y la conducción del órgano sigue en manos de un exfuncionario cornejista.

En los barrios, además de todas estas violencias, el hambre es urgente. Consecuencia de las políticas de shock implementadas en tan solo en tres meses de gobierno, el impacto en el derecho a la alimentación de los sectores más excluidos ha sido arrasador. En los comedores comunitarios de Mendoza, el incremento escandaloso de la demanda por asistencia alimentaria contrasta con la quita de apoyo y la demora en la entrega de las raciones. ¡El hambre del pueblo no es ni puede ser una variable de ajuste!

Es alarmante la cantidad de mujeres jóvenes que desaparecen, mientras las políticas de protección de derechos de mujeres y diversidades se desfinancian y se recrudecen discursos contra los feminismos y sus luchas.

En Mendoza, la institucionalidad está diezmada. La apropiación de los órganos de control y la cooptación de la Justicia siguen siendo agenda de gobierno. El oficialismo maneja la Presidencia de la Suprema Corte de Justicia, la Procuración General y la Defensa pública. Conduce además el Consejo de la Magistratura. Maneja el Tribunal de Cuentas y la Legislatura. Y tampoco hay espacios jerarquizados para la protección y promoción de derechos humanos en el gobierno.

Con esta avanzada, el pueblo se queda sin recursos para denunciar los abusos de poder y las violaciones a derechos que están siendo consumadas por el poder político gobernante en Mendoza.

¡Ante este panorama opresivo y alarmante, hacemos un enfático llamado a nuestras y nuestros representantes, a los movimientos sindicalistas y a la organización popular a apropiarse de nuestras demandas y exigir también el pleno respeto por todos nuestros derechos!

CIERRE Y CONSIGNAS

Más de cuarenta años buscando y exigiendo “¡que digan dónde están nuestros y nuestras desaparecidas!”. ¡Queremos la restitución de todas y todos los nietos apropiados! Son cientos de personas que aún desconocen su verdadera identidad. Sabemos que existen archivos sobre todo lo actuado en la última dictadura, exigimos que sean publicados. 

También exigimos mayor celeridad y mejor asignación de recursos para que los juicios por delitos de lesa humanidad puedan seguir avanzando y lo hagan con mayor rapidez, para contrarrestar en todo lo posible los efectos de la inevitable impunidad biológica que nos acecha.

A 48 años del golpe genocida y 41 de la recuperación democrática, seguimos reivindicando el compromiso con la Verdad, la Memoria y la Justicia, como pilares principales para la construcción de una sociedad más justa, más libre y más soberana.

¡Nunca más ES AHORA! ¡La lucha continúa!

Exigimos:

¡Declaración de emergencia en derechos humanos ya!

¡El hambre es una emergencia ya!

¡La educación pública es una emergencia ya!

¡La salud pública es una emergencia ya!

¡El agua de Mendoza no se negocia!

¡La patria no se vende! ¡Plena vigencia de la democracia!

¡Abajo el DNU! ¡No toleraremos la Ley ómnibus!

¡No a las facultades extraordinarias para un gobierno nacional que solamente quiere hambrear al pueblo!

¡Basta de persecución y criminalización de luchadores, luchadoras y organizaciones sociales populares!

¡Basta de violencia institucional!

¡Justicia para el compañero Seba Moro, asesinado en el marco del golpe de Estado en Bolivia!

¡Derogación de los códigos contravencionales y de convivencia restrictivos e inconstitucionales!

¡No a la militarización de las calles!

¡Basta de persecución y quita de derechos a pueblos originarios!

¡Basta de discursos de odio y posturas negacionistas!

¡No a la impunidad de ayer y de hoy!

¡Libertad a los presos y las presas políticas!

¡Son 30 mil! ¡Y fue genocidio!

¡Treinta mil compañeros y compañeras detenidas desaparecidas!

¡Presentes! ¡Ahora y siempre!