Espacio para la Memoria y los Derechos Humanos exD2

Frente del Palacio Policial donde funciona el EPM exD2 Mendoza

El Espacio para la Memoria y los Derechos Humanos exD2 (EPM exD2) es un Sitio recuperado para preservación y difusión de la Memoria sobre el terrorismo de Estado y para la defensa y promoción de los derechos humanos.

Sus instalaciones pertenecieron al Departamento 2 de Informaciones (D2)  de la Policía de Mendoza y fueron destinadas a la represión política ilegal, antes y durante la última dictadura cívico militar. El lugar fue sede del Centro Clandestino de Detención, Tortura y Extermino (CCDTyE) más importante del Gran Mendoza.

El EPM exD2 se ocupa de la:

– Preservación del lugar y del acervo documental referido al D2.

– Reconstrucción del esquema represivo y de las trayectorias de vida y militancia de las víctimas, como contribución a procesos judiciales y a la verdad histórica.

– Prevención del autoritarismo e intervención en casos de violencia institucional.

– Realización de actividades artísticas, culturales y de promoción de derechos humanos.

– Desarrollo de propuestas educativas que faciliten la trasmisión intergeneracional del pasado reciente.

Aquí también funciona el Archivo Provincial de la Memoria que contiene legajos, cajas con fichas y carpetas de prensa del accionar represivo. Sus calabozos fueron preservados.

Orígenes del D2

El Departamento 2 de Informaciones (D2) fue un centro clandestino de detención, torturas y exterminio (CCDTyE) durante el terrorismo de Estado, situado en el entrepiso del Palacio Policial.

Por aquí pasaron centenares de presas/os políticos y desaparecidas/os, incluso niñas y niños, fruto de la persecución a las actividades sindicales, estudiantiles, sociales y políticas. En este espacio, en el marco del plan de aniquilamiento desarrollado entre 1975 y 1983, las y los detenidos fueron sometidos a todo tipo de vejámenes y en algunos casos a la muerte.

Los Organismos de Derechos Humanos de Mendoza solicitaron y consiguieron la afectación del ex D2 con destino a la creación del Espacio para la Memoria de Mendoza.

Antecedentes

Al despuntar los años ’70, varias policías provinciales del país habían creado departamentos de inteligencia al interior de la fuerza con el nombre Departamento de Informaciones Policiales, identificado dentro de la estructura con el código D2. Los departamentos a cargo de la inteligencia para la persecución ideológica tienen su antecedente en la Sección Especial que contenía una división de Orden Social y Político, surgidas dentro de la Policía porteña, durante la década del ’30. Ya para esa época, recolectaban y clasificaban información sobre organizaciones o instituciones políticas, gremiales y sociales. Luego, las funciones de la mencionada división, pasaron a una dependencia especial dentro de la Policía Federal llamada “Coordinación Federal”.

Origen y funciones

El D2 fue creado mediante la norma provincial Nº 3677 “Ley orgánica para la Policía de Mendoza”, del 8 de mayo de 1970 que dividió a la policía de Mendoza en una jefatura y cinco departamentos (D1: personal; D2: informaciones policiales; D3: operaciones policiales; D4: logística; D5: judicial). Por aquella época, la actividad se concentraba en la Central de Policía sita en la calle Mitre y Patricias Mendocinas; cuatro años después se trasladó al flamante Palacio Policial.

El Departamento Informaciones Policiales 2, a su vez, constaba de cuatro dependencias: a) Investigación de informaciones, b) Reunión, c) Planes e instrucción y d) Central. Si bien fue concebido para el abordaje de todo tipo de delitos bajo el rótulo de Inteligencia Criminal, terminó abocado al control y represión política y funcionó hasta 1989.

Sus tareas consistían en la recopilación de datos obtenidos por vigilancia o mediante la infiltración de agentes en eventos políticos, gremiales o en manifestaciones públicas. Luego se realizaba el análisis de la información que permitía detectar personas sospechadas de subversión a las que se les abría un legajo y quedaban, literalmente, fichadas.

Según testimonios ofrecidos en los Juicios por Delitos de Lesa Humanidad, agentes del D2 compartían distintos espacios con quienes luego serían secuestrados. Trabajaban como custodios en bancos oficiales y privados, en la Casa de Gobierno, en Tribunales o universidades. Participaban de asambleas de trabajadores o de estudiantes o se sumaban a las protestas; entonces sacaban fotos, tomaban nota y elaboraban informes. Después el material era clasificado en actividades: políticas, sindicales, estudiantiles o religiosas. La tarea de inteligencia se completaba con la detención de la o el sospechoso, quien era sometido a terribles las torturas para conseguir nuevos datos que permitieran retroalimentar el mapa represivo. Asimismo, desde esa dependencia se planificaban los operativos, como también la logística para llevarlos a cabo.

En sus calabozos del entrepiso se alojaban los detenidos y en la sala de acumuladores, que se hallaba en subsuelo del edificio, eran sometidos a interrogatorios bajo crueles torturas. Finalmente se tomaba la decisión del destino de las y los detenidos; en algunos casos eran legalizados/as y pasaban a la cárcel y en otros eran asesinados/as y su cuerpo desaparecido.

En virtud de la Ley Nacional N°26.691 que declara Sitios de la Memoria del Terrorismo de Estado a los lugares donde funcionaron centros clandestinos de detención tortura y exterminio, los Organismos de Derechos Humanos de Mendoza solicitaron la afectación del exD2, con destino a la creación de un Espacio para la Memoria.

El 24 de marzo de 2014, mediante decreto 499/14, el Ejecutivo dispuso la refuncionalización del lugar pero su entrega efectiva se realizó el 14 de septiembre de 2015. Los Organismos de Derechos Humanos recibieron solo el ala norte del entrepiso que ocupó el exD2, con el compromiso de la transferencia integra cuando se trasladen las dependencia de la Policía de Mendoza a otro edificio. Aún se encuentra en litigio la afectación total de lugar donde ha funcionado este emblemático centro clandestino.